En el oeste se abre paso un sol que pone rosa al cielo, como pintura, con ese atardecer de días húmedos, que sobre el final nos dan un poco de esperanza. La calle seca pero con charcos. La noche que asoma despejada.
Otra vez el limbo de no saber si es de día o ya es nocturno, si el viento es de aguas, o solo viento.
Y se sol, que se va ocultando, arrastra consigo los vestigios de un fin de semana violento y, por lógica, trae la paz de todos los domingos por la tarde. La paz de esas 19hs que citaba Dolina en sus ensayos, cuando decía que eran el día y el horario en los que mas cantidad de suicidios se cometían en la ciudad de Buenos Aires. Porque la gente suele odiar su trabajo, suele odiar los lunes, suele replantearse la vida los domingos.
Qué mejor momento entonces, para encarar la General Paz hacia el Oeste, con dos cargadores llenos, una biblia y una cruz. Para que Dios nos proteja siempre, no éste Dios, sino algún Dios. El que sea.
El tema es entender si lo que se hace es algo nuevo, o es el cierre de algo viejo, porque bajo el criterio de la diversificación, los pecados no se perdonan con mas pecados, se perdonan por buenos actos. Entonces, mirando para atrás, me molesta no saber, cuando fue que ésto empezó a salir mal...cuándo fue? cuándo diversificamos? cuándo empezó el disturbio interno? cuándo seguimos sin darnos cuenta? cuándo fue que empezamos a transitar...el camino del fin?
OESTE
SUEÑO
Quiero escribír esto antes de que se me borre, porque es de esos sueños que se te quedan en la retina unas 36hs. De todas formas es solo un fragmento, pero esconde tanto en sus renglones, que alcanzaría para definir todo lo sentido.
Era similar a un quincho del inta de castelar, pero al lado del río. Como si fuesen 4 pilares de tronco, con algunas columnas en el medio, techo a dos aguas y todos los costados descubiertos, rodeado de paredes de menos de un metro. No lo conocía pero sabía que había estado en lugares parecidos en esta vida, en la que escribe el ensayo, y no la del sueño.
Había cuatro mesas largas, dos en una fila y dos en otra, a lo largo del lugar, siguiendo con la línea de la parte mas larga del rectángulo. Cada mesa tenía sus bancos largos a los costados, deberían medir unos 4 o 5 metros.
Yo estaba en una mesa, sentado, de espaldas a la periferia del lugar, y, en la mesa del frente, como si estuviesemos en espejo, estaba sentado el conejo. Tenía una gorra negra, un chaleco de jean, buzo negro, jean, borcegos. Vestido como la última vez que lo vi, que fue ayer viernes a la noche. Se ve que mi cabeza lo ancló. Estaba tomando un cortado alto en jarrito y la distancia que nos separaba me permitía escuchar lo que el decía si lo hacía en un volumen consierable, si hablaba normal me tenía que concentrar mucho en lo que estaba diciendo para develarlo.
Aparecen en cuadro 5 personas, abordando la mesa por el costado derecho del conejo, que estaba sentado a tres personas de la punta. Como estábamos espejados mi lado izquierdo era su lado derecho, así que yo los vi venir por la izquierda. Uno tenía una carpeta en la mano.
El señor Tamanini Esteban?... dice uno preguntando con la vista hacia donde estaba él sentado charlando con parte de la banda. Se lo preguntó directamente a él.
Cinco tipos vestidos normal, edad promedio 45/50.
El señor Tamanini Esteban?
Y el conejo, sin mirarlos, sino mirando a la mesa, exclama, si , soy yo.
Alias "Conejo"? Pregutan nuevamente. Y el cone responde, otra vez sin mirarlos: - Así es, indiscutido dueño del Garden Groove.
El hijo de mil puta sabía que lo venían a buscar, y lo supe a los dos segundos, cuando al decir eso, cinco de los muchachos se pararon de la mesa, de esa misma mesa donde estaba el conejo y fueron a "saludar " a estos tipos. Hola que tal, encantados, no pude escuchar bien que les dijeron, pero los tipos ,que no eran grandotes ni fórnidos, ni mucho menos, intentaban correrse como cuando se topan con alguien en la calle y ninguno de los dos sabe por donde seguir para no chocarse con el otro. Serán unos 3 segundos de demora? bueno.. en ese interín, en el que nuestros cinco estaban demorando a esos cinco, el cone levanta la vista, a medida que la va levantando le va el último trago al café, terminandoló y mirandome desde el otro lado de la mesa al mismo tiempo. Me sonríe , y mientras se para, aprovechando el pequeño tumulto armado por diez personas a su derecha. cinco nuestros y cinco no. se para, se acomoda la campera y se va, con cierta agilidad hacia la izquierda, a su izquierda, mientras uno de los muchachos invitaba a uno de los tipos a comerce algo, claramente con gracia , y otro de los pibes intentaba sacarle el abrigo, también medio a la fuerza, al dicho de ; pongase cómodo !. Mientras el conejo se iba y desaparecía del cuadro.
Los tipos hicieron algo de fuerza para romper con ese falso encuentro que le permitió al Cone salir del cuadro, y se dieron cuenta de que lo habían perdido de vista, entonces medio como que se armó.
Ahí ya me paré yo, cayeron un par de tipos mas, pero escuchamos ruido y vimos una lancha afuera, que asomaba por la periferia izquierda, mi izquierda, y rodeaba una parte del lugar. Nos asomamos todos a las parecitas a verlo, y claramente era el cone , a toda marcha. Aceleró , pegó la vuelta, y volvió para el lado a donde estábamos en donde a metros había un puente , por donde la lancha pasaba cómodamente debajo. Ancho el puente, de unos largos metros.
A velocidad media lo seguimos con la vista hasta la entreda del puente y corrimos hacia la salida para verlo salir, pero cuando salió la lancha, el conejo no estaba mas, era solo una madera con motor, flotando suelta en un río que estoy casi seguro no era el de la plata.
Me fui. Estaba J afuera con una camioneta negra, no la suya, otro, me mira y me dice. Dale López , metele. Me subo, acelera, y en la parte de atrás, el conejo.
Los demás? pregunté.
Olvidate, no pasa nada.
El sueño después siguió y divagó. Salvando las distancias de la lancha y el estilo james Bond. La escena en la cual se paran los cinco, para demorar a los tipos, me genera una satisfacción que se repite hasta este momento en mi retina y en mi cerebro, y me genera placer, porque fue tan poética la forma, tan poético el tiempo, la mirada del cone, el último sorbo al café. El parecer de que siempre, siempre, tiene un plan para todo, siempre todo resuelto, y nosotros, confiando en él , parados sobre la incertidumbre de no saber todo lo que articula, pero nunca desconfiando.
No sería la primera vez que me tire delante de una bala por él. Y lo haría de nuevo.
Una onza y media
El departamento tenía la luz justa y la luna asomaba por el balcón casi como de testigo. No había música ni viento. Las cortinas tenían ese olor a cigarrillo, el de siempre, y la tele estaba casualmente apagada.
:- Querés un café? me preguntó, en el momento justo que existe después de prender el pucho y darle la primer pitada. Inhaló, hizo la pregunta y exhaló.
:- Te agradezco, pero así estoy bien.
:- Tomate un cafecito.
:- Gracias! pero paso.
:- Y un whiskycito?
:- Estoy bien, posta . Y sonreí.
:- Bueno yo me voy a tomar un cafecito. En qué estábamos?
Y mientras se iba hacia la cocina con el pucho en la mano,la charla continuó...
:- El tema es que hay cosas que me pesan muy adentro de la memoria. Pesadas posta me entendés? Osea yo se que hay como un gris legal entre lo que se puede saber, lo que no, lo que se puede contar, lo que no; pero algunos días, como ...bueno ya sabés, algunos días como esos días, se me quedan tatuados en la mente y me pesa no poder abrir la boca. No por una cuestión de querer mostrarme ni de generar conciencia, mas bien por la carga, porque compartir esas cosas te libera. Me explico?
:- Claro que si, pero para eso estamos nosotros, a quién mas le querés contar?
:- Ya se , ya se que están ustedes, pero no es lo mismo. No es que lo quiero contar, pero a veces cuando duermo me despierto, a la mitad de la noche, con recuerdos de los feos...hasta llorando. No necesariamente a la noche, capaz voy manejando y de repente vi algo que mi cabeza asoció a una cosa y a otra y esa otra linkeó a un recuerdo y de la nada me agarra ese sudor frío en la espalda que me paraliza y lloro...
:- ... (hacía silencio).
:- Qué pasa?
:- No nada, yo se que tenés sentimientos, pero de ahí a llorar, no estarás siendo un poco extremista? Nadie te obligó a hacer esas cosas de las que vos hablás. A llorar a la iglesia.
:- Ya se que nadie me obligó, pero que queres que haga, me pesan. Por eso las escribo.
:- A si, en ese blog tuyo. Tené cuidado de lo que ponés ahí, acordate que está en internet y lo puedo leer todo el mundo.
:- Lo puede leer quien yo quiera que lo lea, además todo es ficción, nadie creería que son historias reales. No se condicen las horas, los nombres, los relatos. Puede ser (y de hecho es ) todo un invento de mi mente, así que tranquilo.
:- Yo estoy tranquilo, pero ojo con lo que ponés, porque vos me lo decís sabiendo que el que lee no sabe la verdad, ni conoce las historias. Pero si un día se mete alguien que si las conoce? alguno de los que estuvo del otro lado? no solo va a encontrar una correlación real entre la ficción que lee y lo que pasó realmente, sino que va a poder investigar sobre todo tu perfil psicológico, eso no te hace mas que vulnerable, te hace un punto débil . Y vos sabés lo que hay que hacer con los débiles.
:- No puedo borrar lo escrito, son
:- Si si ya se, son anclas a la memoria y toda esa sarta de giladas tuyas..yo te lo digo, en nombre de todos. Vos fijate.
:- Okey. Podemos volver a lo que te estaba contando?
:- Dale.
:- Te voy a aceptar el whisky.
:- Bien, ahora si estamos hablando.
:- Me duele la mente de estas cosas. Ya no tengo mas ganas de esto. No me malinterpretes, quiero seguir adelante con todo, pero haciendo las cosas bien, no nos hace falta seguir metiendonos en quilombos.
:- Otra vez con eso?
:- Es que si !! yo no entiendo como te podes pasear tan tranquilo sabiendo todo lo que hicimos.
:- Tampoco es tanto ! Que hicimos algunas cosas te lo reconozco, pero hay gente mucho peor y lo sabés, somos nenes de pecho al lado de los pesados.
:- si , pero al lado de otros no. Al lado de la gente " común " si querés llamarles, somos otra cosa...Sabes a veces las ganas que me agarran de ir a un confesionario y contar todo. O de estar acostado con alguien mirando las estrellas y confesar, para sentirme mas liviano.
Por qué pensas que la biblia habla sobre el perdón de los pecados? El perdón es algo divino, es un acto de liberación, de amor, y no se puede vivir inmerso en la oscuridad de la calle.
:- Ahora sos eclesiástico pelotudo me vuelvo loco ! Lo único que faltaba era que me cites a la biblia! Justo vos que si entras a una iglesia CRISTO mismo se saca los clavos y se baja de la cruz.
:- No ! no tiene que ver con la iglesia o no iglesia, ser creyente o no creyente, promulgar o no. Te hablo en serio, te hablo de tener en cuenta esa opción. De frenar.
:- Ya frenamos, hace un tiempo. Qué mas querés?
:- Ya se que frenamos, pero necesito poder dormir en paz, algo así como una absolución.
:- Facu, vos mas que nadie deberías saber que los pecados no tienen perdón, los pecados tienen cierre, y cuando uno peca, abre un círculo, y hasta que el círculo no se cierra, el pecado no termina. Los pecados te vuelven a buscar, a veces al instante, a veces a la semana y a veces, algunos pecados, tardan toda la vida en volver...
Mucha gente deja este plano con círculos abiertos, con pasados inconclusos, y el precio lo pagan los hijos. Si no tenés hijos lo pagan tus hermanos y si no tenés familia el desbalance del universo se divide en quienes te rodean o te rodeaban para que las formas se mantengan. Todo eso se llama Venganza, y la venganza sangra.
Se hizo un silencio en el living del departamento cuando la heladera, que estaba en la cocina con la puerta abierta "cortó". El motor dejó de funcionar y hubo de pronto un poco mas de silencio del que ya había.
Sonó el timbre, así que se levantó a abrir la puerta.
:- Ah, veo que arrancaste sin mí. Dijo el gordo , que traía unas bolsas en la mano.
:- Por qué lo decís?
:- ajaj y mirá. Café, whiskey, ahora fumás también? Sos una caja de sorpresas Facu. Estás con gente?
:-No no, estuve todo el día solo. A veces cuando me pongo a pensar me prendo un pucho sin darme cuenta...
Otra vida
Hay otra vida, una que habita en San Telmo, cerca de Chacabuco y Av.Independencia.
El olor a cigarrillo mezclado con el final del café que quedó en el pocillo lo hace caer en que ya son casi las 19hs y el sol se oculta en el alto horizonte de la primavera (en donde digo alto porque los edificios suben la línea horizontal a un nivel ficticio, no real, desplazado en paralelo el nivel del mar, que es en efecto, por donde sale el sol , allá a lo lejos, en nuestro Río de la plata).
Provoco campanarios con la risa, y al fin ,te miro, y canto ...a media voz.
Sale, o salgo, después de dejar un cien bajo la taza y el atado de puchos sin nada adentro, a caminar por el sur. El aroma del calor de aquella tarde me recuerda a los jazmines de viejas primaveras, e instantáneamente caigo en la cuenta de las veces que nombré, en ensayos anteriores, al jazmín, en estos versos. Pero septiembre tiene eso, no trae las flores y la memoria.
Ese calor ya llama a la noche pero todavía es de día, transcurre un limbo. No se sabe si en este preciso instante están presentes al mismo tiempo el sol y la luna, o si por el contrario, están ausentes los dos.
Claro está que no desaparecen, que presentes están siempre, pero hablo de lo que se puede ver y sentir, parlo de presencias en materia de efectos.
Los rayos del sol ya no pegan, y la luz de la luna todavía no ilumina.
El sol se oculta inflamado, el horizonte fulgura.(Santos Vega)
Ese instante es de quienes se percatan. Es un cambio de guardia.
En esos segundos en los que la luna y el sol coexisten o no existen, el universo, que está jugando al ajedrez con el destino, se levanta para ir al baño, mientras el destino aprovecha para poner la pava en el agua. Dos tres minutos, ambos vuelven a la partida, ya renovados, para seguir charlando de nuestras vidas y jugando como dos viejos amigos que son.
Cómo va el día? te encargaste de lo de coso? te fijaste lo de allá? agarraste lo otro? qué hacemos con éste? y con aquel? , a éste dejalo un rato mas que se tiene que cruzar con tal. Eso de ahí no me está gustando, y así pueden estar toda la noche, hasta que el universo vuelva a ir al baño o hasta que se enfríe el agua del mate.
Entonces el horizonte haciendo estragos y yo caminando por Chacabuco en sentido a Corrientes, me deslumbro con la belleza de la ciudad y me acuerdo que me dejé, sin querer, una carpetita color marrón madera, con documentos adentro, apoyada en una de las sillas del bar. Pero claro, tan iluso, me senté en una mesa para cuatro, es decir, dos mesas de dos, contra la pared, apoyando la campera en la silla del frente, junto con la carpeta, y a la hora de salir ni me acordé de los papeles. Estaba tan ansioso por respirar el aire de las 19 que se me pasó por completo lo que descansaba en el rincón.
Vuelvo caminando, no eran muchas cuadras, tampoco me acuerdo cuantas había hecho ya, pero sabía que no eran mas de 5 o 6, no me ofusqué.
Cuando llego al bar, veo que la mesa aún estaba vacía, y avispo que la carpeta no estaba. Yo sabía que esa era la mesa porque estaba al lado del marco del pasillo que daba a la cocina.
Me acerco, como si por arte de magia fuese a aparecer lo que yo estaba buscando, tal vez en el piso, o o cerca, pero no fue el caso. Ahí me preocupé un poco, recién ahí.
:-"Yo a este tipo lo conozco". Escucho que dicen ,a unos dos metros de mí.
Me doy vuelta y el mozo, con la bandeja apoyada en una pequeña mesita y un codo arriba de la barra, ojeaba unos documentos con atención (los míos).
:-" Hola, buenas tardes" le dije.
:-" Qué haces pebete, qué son todos estos papeles?".
(me sonreí con cierta amabilidad)
:-" jaja mire señor, son solo datos, no son de su incumbencia, no se si se acuerda que usted me atendió hace un rato, bueno...esos papeles son míos. Me gustaría que me los devuelva si no es molestia".
:- si si perdón, acá tenés pibe..pero mirá que la dirección del tipo está mal.
:- Perdón?
:- Que la dirección del tipo este , la que dice acá en el papelito, está mal...
:- Em y usted cómo sabe eso? Lo conoce?
:- Claro que lo conozco, por eso te digo pibe. Éste barato venia todas las tardes, a la hora que viniste vos , a tomar un café. Pedía siempre lo mismo, de lunes a viernes, un doble, sin azucar ni edulcorante. Zapato caro, buena pilcha. Con el tiempo nos hicimos amigos. Bah, amigos, ponele que conversábamos, capaz de tanto en tanto se traía una percanta, pero eso era los jueves, no otro día.
Un día se bajó de un auto caro, pero caro caro en serio, a este sí que no le faltaba el morfi. Entró, todo agrandado, pidió lo de siempre, y antes de que le lleve el doble a la mesa, se levantó y se fue. Dejó una carpeta igual a esta en la mesa, dos de cien, y se piró.
No apareció por una semana, después volvió.
Empezó a venir cada vez menos, dos veces por semana, una vez al mes. Conversábamos, pero no como antes.
Al tiempo un tipo que venía también mas o menos seguido nos contó que a la hija la habían engatusado con algo de una agencia de publicidad y la habían enganchado para sacarse unas fotos. La pebeta fue creyendo que era un trampolín al éxito y resultó ser todo una cama. Eran tre´ tipo que alquilaban un derpa en recoleta, las llamaban para el casting y cuando llegaban las dopaban, las violaban y las grababan. Después las despachaban por ahí y les dejaban una copia del video. Si hablaban , el video se iba al internet ese que usan ustedes y las veía todo el mundo.
Un tipo serio el que nos contó. de guita. Había contratado una agencia de detectives y dieron con uno de los tres que estaban con el curro, y era el agradado que se cruzaba en el café todos los días. Claro, vino acá a buscarlo y éste ya no venía mas. Nos contó que tenían la dirección y todo, pero que cuando fueron era trucha. Nunca mas lo vio por acá.
Si me acuerdo de la calle, Reconquista 830 , acá cerca.
Recién cuando agarré tus papeles se me abrió la carpeta y vi la foto del tipo, me llamó la atención y me puse a leer. era una cara conocida.
No se por qué tendras estos pelpa pibe, ni me interesa, pero la dirección está mal. Yo una vez cuando terminaba el turno lo vi, pasó caminando , empilchado como siempre, y lo seguí. Se metío en un departamento, de la calle Uruguay, en algún lado tengo un papelito con la dirección.
(se mete atrás de la barra)
Tomá, acá está. Un par de veces, cuando tenía Franco, me iba a tomar un vermú a un bar que hay en la esquina, y lo ví salir de ahí. Así que , quién te dice, por ahí es ahí donde vive.
Siempre quise que el viejo de la piba esta se venga a tomar un café para darle el papelito que te dí a vos. Pero yo ya estoy grande y tengo dos presentimientos:
El primero es que éste viejito ya se debe haber muerto, porque después de lo que le pasó a la hija se desmejoró mucho, y no se si le quedaba mas del cuarto de hora.
El segundo es que todo pasa por algo, y ese algo me dice que vas a saber que hacer con ésto...
Entonces me fui del bar, ya eran como las 8 de la noche, se me había hecho tarde, pero todo pasa por algo. Si lo que el viejo decía era cierto, nos íbamos a mandar una gran cagada. Pero bueno, había tiempo para hacer las cosas bien.
Saqué el teléfono, mandé un whatsapp al grupo.
:" la dirección está mal. Tengo un dato nuevo. Nos vemos a la noche. Tiren todo para atrás.
Y encaré para retiro a tomarme el tren...
Hay otra vida en San Telmo...esa que habita en los limbos de la luna y el sol... el universo converge...y lo que tiene que suceder, sucede. En esta vida no hay tiempo que no se cumpla, ni deuda que no se pague.
De las brisas que corren por el puente
Encuentro la calma mirando como las olas chocan en los acantilados. Como el sol se asoma entre las nubes y deja ser una lluvia casi tropical, de algunos minutos, que no moja, ni existe, pero está.
Inhalo en paz, exhalo limpio, limpiando mi interior de todos los males. Dios, si es que existe un Dios, nos exime del pecado.
El amor, desde lo mas impropio de las palabras. Siendo verso, adjetivo, sustantivo, subversivo. Impropio, pero tan mío, tan nuestro.
La resurrección de la sangre, no de la carne. La santa (?) Iglesia católica. El perdón de los pecados. La vida eterna que no existe. Los misterios de nuestra fe.
Encuentro la calma mirando como las olas chocan en los acantilados. Como el sol se asoma entre las nubes y deja ser una lluvia casi tropical, de algunos minutos, que no moja. El amor dese lo mas impropio de las palabras, siendo verso, adjetivo, el perdón de los pecados, la vida eterna que no existe.
Encuentro la calma mirando como las olas chocan contra el amor desde lo mas impropio de las palabras. Siedo verso, Iglesia, vida, misterio.
Encuentro el amor en la fe.
Encuentro el verso en la santa iglesia católica.
Me encuentro subversivo en el perdón de los pecados.
Encuentro el amor otra vez.
Así y todo, el infierno está en la tierra...
Qué fuiste a hacer a Mar del Plata?
Ausencia
De quién es la ausencia?
Que arrasa, que pasa,
que se desprende y que entiende
que no es
que no pertence
que no crece ni ensordece,
que no avanza.
De quién es el miedo que no alcanza?
que queda corto para el coraje
que sobra mucho a la venganza
que danza
que entristece y que duele
y sobre todas las cosas mata.
De quién es la codicia que transita en éste juego?
de quienes son los sueños? los sueños que no fueron.
De quién es el verdugo que espera fuerte y calmo
a quién está esperando? por qué me está escuchando?
Y qué hice yo para estar en donde estoy?
Rezando, pensando, ignorando el pasado como el agua que corre bajo el puente que creaste y destruiste cuando te fuiste y no volviste y me dejaste y te dejé, te dejé dejarme y no corrí, no lloré. No te olvidé. Ya te quise y te ignoré, te amé , te odié, y cuando por fin me dejaste volviste , nunca te fuiste, nunca fue todo del todo, siempre grises y al final sos todo, sos todo y a la vez aire.
Extracto de la memoria
Vueltas de la vida
:-Dicen que todo tiene solución, pero estas cosas a mi no me gustan.
Le dijo a Ruben, mientras éste ordenaba unas cosas en la cocina. Era bastante temprano y hacía frío.
:-Mas vale que tienen solución, igual yo no creo en el destino y en todas esas cosas amigo, qué querés que te diga..para mi uno va eligiendo su camino basado en las decisiones que toma, no existe eso de la justicia divina y la mar en coche, salvo vos, obvio, vos si sos un divino ja!.
:- Dale Ruben, no me boludees que te estoy hablando en serio. Dame otro mate che.
:- Acá tenes, acá tenes, no seas espamentoso, guarda que está caliente.
:- Gracias Vieji.
:- Bue, ahora si, a parte de todos esos quilombos que vos tenés, contame, qué andas haciendo por acá tan temprano un día de semana?
:- Y, hoy no me pone tan contento visitarte, vengo masticando una mala noticia y no se cómo decírtelo.
:- Sin pelos en la lengua, como siempre, dale che que no tengo todo el día, decime sin vueltas.
Le dijo Ruben mientras miraba su reloj y avispaba por la ventana ya un poco de movimiento en la calle.
:- Mirá Ruben...la bocha es corta...me tengo que llevar unos treinta.
Se hizo un silencio en la cocina. Sepultante. Helado. Como si el agua que bajaba por la serpentina del termotanque hubiese perdido todo el calor ganado en una milésima de segundo. Era una mañana no tan fría, asomaba el sol en el oeste de Buenos Aires, pero hizo frío en ese instante, mucho mas frío del que hacía.
:- Cómo treinta? qué pasó? es un montón! no nos podés hacer esto ! ya uno es un montón, pero treinta?!
:- Si che, treinta, a mí tampoco me pone contento la noticia, pero no puedo hacer nada, y mirá que intenté eh, pero viste que el Arquitecto es así, es duro el hijo de puta.
#Termina de darle un pequeño sorbito al mate y se lo pasa a Ruben. Vacío.
Ruben agarra la pava y se sirve despacio, mirando el mate...se le cae una lágrima.
:- Pero amigo, no me podés hacer esto, tantos años, tantos momentos juntos y me decís que no podés arreglar con este tipo una prórroga? o aunque sea algún canje, cómo podes venir así tan tranquilo a esta hora a decirme esto? no había manera de llevarlos por separado? en otro momentos? capaz en unos años! me pones mal ! (empieza a llorar) me pones mal amigo, si vos no podés hacer nada estamos hasta las pelotas.
El amigo de Ruben no decía una palabra, solo lo miraba y trataba de no emitir sonido para hacer mas grande el dolor que se respiraba en el ambiente.
En eso se escucha que por el pasillo venía caminando Sandra. Entra a la cocina.
:-Ay hola !! tanto tiempo querido , cómo estas?! Qué haces tan temprano por acá? Le dijo Sandra al amigo de Ruben.
:-Hola Sandrita mi vida, hace frío no?
:- No le des pelota! , gritó Ruben en voz alta mientras le pegaba a la mesa.
:- No le des pelota! la puta que lo parió.
:-Qué pasó? preguntó Sandra asustada.
:- Está todo bien!??.
:- No , no está todo bien. Dijo Ruben mientras se secaba las lágrimas con el puño del buzo.
:- Vino a llevarse treinta...
Sandra quedó perpleja.
:-Cómo treinta! Exclamó con un tono que era mezcla de sorpresa y de dolor.
Se sentó con ellos.
:- Estoy muy segura de que podemos llegar a un acuerdo, vos sabes que treinta no te podes llevar. El año pasado te llevaste uno y se armó un despelote, a parte ni siquiera te lo llevaste de acá, dale, tiene que haber algo que se pueda hacer. Con quién hablaste? De quién es la orden? De tu viejo? Del Arquitecto? De Samael? Con quién de todos hablaste que te dijo esa barbaridad?!
Le vomitó ella rápido, casi trastabillando con sus propias palabras, acelerada.
:-Tranquila Sandra por favor te lo pido. Dijo el amigo de Ruben.
:-Ayer hablamos con el Arquitecto y las cosas están un poco fuera de balance. Necesita ponerse a tiro con algunas cuestiones y la única manera que encontramos de poder encarrilar todo sin mayores pérdidas es que nos den treinta. Quería cincuenta! Pero lo convencí de que sean treinta. Por favor te pido que me entiendas.
:- Pero cómo me pedís una cosa así! Dios mio ! cómo me vas a pedir una cosa así! Cómo me paro yo después en frente de la gente a explicarles lo que pasó? decime cómo hago ! a parte me muero ! me desgarras el corazón y lo sabes, no me podés hacer esto!.
Ruben no omitía palabra.
:- Llevame a mí, me voy yo con vos, y queda todo a mano, con vos, con el arquitecto, y no apareces por acá en un largo rato. Dijo Sandra.
:- No te puedo llevar a vos Sandra, no son bienes comparables. Aunque no se me había ocurrido. Son tantos años de relación que no se me ocurrió ponerte a vos en el tablero. Tampoco pensé que me ibas a proponer una cosa así. De todas maneras haciendo una cuenta rápida, no me da la cuenta. Una contra treinta, por mas que seas vos, no cierra...perdoname Sandra. En serio!
:- Voy yo también, dijo Ruben.
:- No, vos no venís nada! Dijo Sandra! nada de hacerse el héroe acá.
:-Si voy yo también, la cuenta da? Te podes juntar con el arquitecto a ver qué dice? A qué hora tiene que ser?
Sandra lloraba y se ponía nerviosa, se levantó de la mesa y daba vueltas por la cocina.
:- Y , si vienen los dos podría ser, tendría que ser un rato, antes de las 8, si nos pasamos de las 8 ya no hay vuelta atrás y no se puede hacer el acuerdo. Dijo el amigo de Ruben pensativo.
:- Dale viejo, apurate, hablá con él , nosotros dos te esperamos acá, y si todo sale bien no nos molesta, realmente estamos dispuestos a hacer el cambio. Dijo Ruben mas calmo.
:- Ahora vengo entonces, perdón, realmente no quiero hacer esto.
:- Andá , dijo Sandra.
:- En el fondo, aunque me cueste, sabemos cómo es. Sos un laburante mas.
Sandra volteó a ver por la ventana a ver si había gente en la calle. Cuando volvió a mirar hacia adentro sólo estaban Ruben y ella en la cocina, se abrazaron, y así quedaron, abrazados, esperando a que vuelva el amigo de Ruben con la decisión.
Horas mas tarde, al mediodía del dos de agosto, aparece una notica por la televisión. Al parecer por un problema de gas en un colegio de Moreno se generó una explosión, algunos minutos antes de que empiecen a llegar los chicos.
Dicen que el destino es Arquitecto y el universo es un poeta. A veces se llevan bien , a veces se llevan mal, pero las cosas que pasan, pasan por algo. Nunca se sabe , cuando algo sucede, si en realidad debería haber pasado otra cosa que no pasó, algo peor. Nunca nos vamos a enterar de esos pactos, que hace la gente, por amor a quienes quieren.
La explosión dejó dos victimas: Sandra Calamaro, y Ruben Orlando Rodriguez. La vicedirectora y el auxiliar de la Escuela Número 49 Nicolás Avellaneda. Ella era un sol de persona, laburadora. Él era un tipo sencillo, que cuando los nenes le preguntaban cómo hacía para vivir tan tranquilo, les contestaba: "Me tomo unos matecitos con Dios, que siempre tiene tiempo para escucharnos."
Para empezar de cero
La gente se va yendo a dormir en la madrugada y te terminan dejando solo con tu pena.
Con tu pena o con que sea ese sentimiento que te pesa y sabés que no te va a dejar dormir. Que nos pesa y sabemos que no nos va a dejar dormir. Es, tal vez, esa suerte de agujero negro que describimos en ensayos anteriores, ubicado arriba del estómago, abajo del esternón. Todavía ni idea de lo que és, o cómo es. Cuál es su función?
Cuál es entonces la función de la pena, la tristeza, la función por consecuencia de la filosofía. Para qué? por qué?
Cuál es la gracia del desacomodo, de venir bien y de repente descarrilar, mentalmente. Morir, renacer, morir, renacer, reinventarse, redescubrir el propósito del día a día.
Se que algunos lo tienen claro desde el momento cero, desde el tiempo exacto en el que se gesta la idea en la mente, se fija un objetivo y todos los días te acercan a él. Eso no te permite estar mal , ni con gente, ni solo con tus problemas, porque hay donde mirar.
Si la meta tambalea puede que no sea la meta correcta, nadie nos dice si es o no, nos damos cuenta solos.
Si la mente tambalea entonces hace algo mas que pensar, no es mente solo porque piensa, es algo mas.
Existe la libertad de acción? se puede ser feliz con lo que se tiene? se necesita mas?
Por qué no tenemos la capacidad , a veces, de valorar lo que tenemos, y en cambio hacernos mierda por aquello que creemos que nos falta.
Por qué hay días felices como el brillo del sol, y otros tan opacos como el color de las teclas que escriben éste ensayo?
Por qué a veces somos vida caminando, y otras nos queremos suicidar uno a uno, matarnos entre nosotros, entre todos los que habitamos este mismo cuerpo.
Yo se que hoy me quiero morir mas que ustedes, y no encuentro una explicación. Necesito que me digan que no estoy solo, aunque ya lo se, pero necesito que me digan que todo va a estar bien.
No hay motivo aparente para estar triste, pero me permito estarlo , porque ustedes están ahí, con su ira, con su fuego, para sacarme adelante de esta angustia, para cerrar ese agujero negro que se abre cada tanto sin motivo, sin razón, para hacer tambalear a la mente, para hacerlos tambalear a ustedes.
Los necesito, para que me digan, una vez mas, que todo va a estar bien.
Tanto tiempo
Dicen que la vida se esconde en los sobrecitos de azúcar y en merendar solo con tus 32 amigos.
Vieron esos sobrecitos de azúcar que traen frases escritas, hoy agarré uno que decía: No pierdas un sólo día sin acercarte a tu sueño.
También me hace ruido la palabra "sobrecito". En fin.
Hola que tal, tú cómo estás? Dime si eres feliz. No , en serio, basta de chistes.
Estoy durmiendo mejor, estoy mas traquilo. No se si escribo esto a modo de update emocional o a fin de anclar el recuerdo a un momento determinado para no sentir en unos meses que hicimos algo mal (o bien) y no reparamos en comentarlo a su debido tiempo.
Conciliar el sueño y dedicarle las horas necesarias me está, de alguna manera, sacando horas del día. En contraparte disfruto mas del tiempo despierto, no me siento tan cansado, ni pesado, sino enérgico y enfocado.
Estoy comiendo bien, mejor que hace meses. Me pone contento.
No lloro por las noches, nunca lo hice y tampoco ahora, pero tengo en la memoria lágrimas sobre hojas secas, ni idea de cuando, ni idea de donde.
Lo malo del después son los despojos, no me deja de repetir uno de mis muchachos, y no se que quiere decir. Es una frase de Sabina, que continúa con: ...que embalsaman el humo de los sueños, los teléfonos que hablan con los ojos, el sístole sin diástole ni dueño.
Quise escribir, no por nada en particular, solo para sentirte cerca, para saber que me estás leyendo.
Morir
Yo se que me voy a morir. Todos lo sabemos.
Por eso, y en real consecuencia, los mortales deberíamos amar la vida.
Yo se que me voy a morir, no se si voy a morir de amor, de extrañarte, de dolor, de viejo.
No se si voy a morir en un accidente, a manos de una enfermedad o de un buen tiro en el pecho.
Tampoco se que elegiría si me dieran a elegir.
Tal vez es muy temprano para andar pensando en ésto.
Lo importante que rescato de estas líneas es que los treinta y tres sabemos que no somos inmortales, que nos podemos morir. Mas no por eso somos mas o menos vulnerables, no nos malinterpreten.
Quiero dejar de mirar por encima de mi hombro cuando salgo a la calle.
No quiero tener más un cuchillo en el bolsillo.
Quiero que el pasado se cobre todas las que le debo para decir desde acá estamos en cero.
No quiero seguir debiendo, ni deber mas de lo que debo.
Hoy decido frenar los quilombos, no crear mas pecados nuevos.
Hoy freno. Prometo que freno. Basta.
Así que a quien cobre, a quien lea y sepa, a quien tiene que venir a buscarme. Que venga. A saldar las cuentas de una vez. Yo se que me voy a morir, sin deudas.
Mayo
3 de Mayo.
Que fácil es escribir cuando ya pasó. no?
Es como caminar por las cenizas de un incendio forestal, a las 10 de la mañana, en campera, con mucho frío, un par de días después del desastre.
Tal vez es la mejor analogía que encuentro para describir lo que pasó y lo que pasa. Como se espejan la paz, la calma, del sol pegando en quien camina por sobre troncos negros, pisando tranquilo con sus botas, tomando bocanadas de aire puro y helado, mirando a su alrededor, pensativo. Con el verbo de frenar y seguir, con la templanza del invierno, sin poder creer, que hace días atrás, este mismo suelo fue escenario de uno de los fuegos mas grandes que vio la tierra media.
Era desastrozo. Los camiones bomba no podían controlar tanta fogata. El humo imposibilitaba la respiración, era caótico, era más que caótico, era un manicomio desatado;
El fuego avanzaba sobre los altos pinos con ira, como si estuviese enojado, hervido de haber ardido, feliz dentro de su rabia de destrucción, y avanzaba, avanzaba a pasos agigantados sobre esos altos pinos.
De a pares, de a tríos, iban cayendo los árboles, se iban moviendo las rocas, iban temblando las tierras a medida que el fuego avanzaba y destruía, imparable, y la fuente, impertérrita.
La gente sabía que solo quedaba una cosa por hacer, aguantar.
No podían hacer otra cosa, ni siquiera pedir auxilio, nadie iba a saber apagar ese incendio, era de los que se apagan solos.
Mis incendios empiezan en Abril, y se apagan en Mayo.
Hubo mucho fuego en esta mente, en este cuerpo.
No sabemos todavía que quiso quemar. Si el recuerdo, si el presente, si las rejas que nos separan, o si fue todo un invento para dejar salir al que ya todos conocemos, que escribe en este blog sin permiso y se jacta de tener facultades que no tiene. Que te crees imprescindible, si, te estoy hablando a vos, no sos imprescindible, te puedo arrancar de mí cuando quiero, pero tengo todavía la esperanza de que entiendas que no podés hacer mas esto que hiciste, porque nos hace mal a todos.
Estamos en Mayo, ya no hay mas incendio, ahora si MANDO YO. Y que este invierno te condene a quedarte bien quieto y congelado.
Madrugada del sábado 27
Me prometí, de alguna manera, no escribir nunca jamás esta historia. Hacerlo sería dejarla ir, por completo, y no quiero, de ninguna manera y en ningún sentido. Me rehúso completamente.
No voy a escribir sobre aquel día, no traiciono la promesa. Hoy escribo sobre hoy, redundante, lo que sería en realidad, 27 de abril, viernes por la tarde. In situ.
Me avasalla un dolor de cabeza punzante a ambos lados del cráneo. Siento una tensión en el cuello que lo (nos) alborota, es un dolor constante, como una vértebra corrida, como un tenedor rascando un plato, un par de uñas bailando sobre un pizarrón, sin cesar. Me está desarmando.
La vista me va y me viene, como aquel octubre, muy próximo al pico de estrés, pero esto es distinto, yo lo se. También intuyo que hay dos caminos reales por los cuales puede estar pasando esto con mi cuerpo.
Camino nro uno. El lunes comencé un nuevo trabajo, a cargo del proyecto de fusión de una compañía metalúrgica muy importante con una empresa de robótica italiana. Toda, casi toda esta semana, fue pura y exclusivamente capacitación.
El proceso de borrar archivos viejos de la mente y meter nueva data es algo cansador, más si se es activo como nosotros, que preguntamos y somos inquietos.
Tal vez la postura forzada de mostrarse siempre derecho. De no poder relajarse como uno quiere, donde uno ya se conoce. La gente nueva, máquinas nuevas, planillas nuevas, problemas nuevos, todo un universo nuevo, caótico, inmerso en si mismo, y nosotros. Nosotros, un punto que llega desde otro plano para insertarse en la sinergia de este caos que funciona (no sabemos como), con el fin de conocerlo, estudiarlo y mejorarlo.
Escrito así tendría algún sentido la falta de energía un viernes a esta hora, la facultad que se viene, el finde largo que nos espera (donde obvio, se dormirá y se trabajará), el calor de mierda, todas cosas que suman al mareo, al dolor, a las ganas de darle un cabezaso a una pared.
Ahora bien, retomando lo prometido, porque sabemos que no puedo (ni quiero) escribir nada sobre esa madrugada...Hoy no puedo con ellos.
No estaría pudiendo desde el momento cero. Éste es el camino número dos, el peor. el que existe en el plano mental que escapa a la oratoria. El de la mente que domina.
No puedo con ellos, no los puedo callar, ni calmar, no los puedo apaciguar en lo más mínimo.
No me había pasado en años anteriores tampoco, que yo recuerde. Me está pasando ahora.
Será por los 5 años?
Será por el calor y la humedad de mierda que reinan en este abril del orto, que se robaron mi frío, el frío que calma a las fieras. Hoy tengo este calor, este calor del orto, volcánico, 31 PUTOS GRADOS y yo con ganas de explotar desde adentro, de que me reviente el balde al carajo, para poder cerrar los ojos y no sentir mas dolor.
No quiero que me duela mas. Ni el cráneo, ni el cuerpo, ni el pecho.
No es por ustedes, yo se que en el fondo no son. Tal vez haya algo mas, que no estoy viendo, que no estoy detectando dentro mío. Alguna enfermedad, no se.
Solo quiero, que por hoy, se callen. Por hoy por favor.
Viernes 26 de abril.
Si quisiera escribir en un ensayo detallado como es que vienen los asuntos referidos al mes de abril, los títulos o subtitulos del mismo empiezan a llamarme la atención.
En orden serían:
Enamoramiento
Misterio
Esfuerzo
Utopía
Coraje
Gloria
Caos
Ruptura
Disociación
Separación
Sufrimiento
Entendimiento
Cicatriz
Por lo menos así, en un tirón de las primeras palabras que se me ocurren. 5 años después, acá estamos.
Hoy, viernes 26 de abril. Estaríamos parados (si vemos a gran escala, un lustro para atrás) en Utopía, Coraje y Gloria. Así, tres palabras en menos de 24hs. Utopía habrá durado hasta las 10 de la mañana, mas o menos, cuando aquel viernes le dije que iba a verla aunque mi calendario no me situaba en ese lugar, en ese horario. Fue, es y será utópica la fantasía que tuve con ella, de estar juntos para siempre. Lo que el destino a veces no nos cuenta, es que se puede estar junto a alguien por siempre, sin la necesidad de estar cerca uno del otro.
Después de las 10 de la mañana (horario mas o menos), comenzó un proceso de ...cómo explicarlo, antiboicoteo, todo lo contrario a tirarse abajo a sí mismo. Fue una suerte de arenga personal y contínua, de vos podés, de dale para adelante. Comenzó a gestarse Coraje, quién floreció aquella tarde, pasadas las 17:20hs, cuando en medio de un descampado, cerca de la intersección de General Paz con San martín, sus pies se elevaron unos centímetros del suelo, las nubes no se movieron, mi corazón latía al ritmo de una batucada, y nos besamos con la poesía no escrita de todos los poetas, con la valentía que le faltó a quienes se rindieron en todas las guerras. Fue el beso bravo, el beso tierno, el beso suave, el que dice todo con existir. Un grano de arena en la basta playa de todos los besos dados y a la vez toda la arena del mundo.
Para llevarlo a la oratoria, uno nace varias veces durante su paso por este mundo.
Nace cuando nace, del verbo llorar en una maternidad.
Nace cuando se despierta de una siesta de 3hs sin saber dónde está, cómo se llama, qué día es, ni para qué vino al mundo.
Uno nace cuando prueba por primera vez el dulce de leche.
En su primer día de Colegio.
En el nacimiento de su hermano.
En el beso y el abrazo de su padre un martes cualquiera.
Vivimos renaciendo.
Pero como nací ese día, en el instante en que nos besamos, no había nacido nunca.
Me reinventé, de mil maneras, durante los segundos, largos segundos, que duró ese beso. Que fue todo.
Mar y guerra. Coraje, decisión.
Honor y Gloria.
Si quisiera escribir en un ensayo detallado como es que vienen los asuntos referidos al mes de abril, éste apartado se llamaría, Viernes 26 de abril.Utopía, Coraje. Gloria.
Que curioso, hacía tanto no escribía sobre ella.