Autor intelectual

viernes, 3 de julio de 2020


Los criminales tienen, como los artistas, la necesidad de firmar sus  obras.


Claramente nos encontramos con una encrucijada importante al momento de hacerlo, pues en los actos que van contra la ley, la identidad es el camino a la condena. Los apodos se descubren y finas máscaras nos arrebatan la libertad. Podemos cambiar de piel, hasta de nombre, pero vamos a seguir siendo nosotros.

De todas maneras ahí está, ese plan bien hecho, esperando a que lo reconozcan . A que se apropien de él como creadores, como perpetradores; reclamando un padre y no ser hijo del viento.

Análogo a las pinturas, que valen mas cuando el pintor está muerto, el robo es mas perfecto, cuando el autor está libre.


Cartas del futuro

sábado, 11 de abril de 2020


Tengo un rincón en el pecho secuestrado por tu boca,
una arritmia galopante del recuerdo de tu cuello.
Tengo en la voz una ausencia, de gritarle tu nombre a la nada,
y en la nada una audiencia ,de recuerdos tuyos, vuestros.

Tengo en los ojos cansados el desvelo de todas las madrugadas,
y en mis manos el peso de tus penas vencidas,
tengo todavía, abiertas las heridas
de extrañarte estando preso, en ésta y en otras vidas.

Tengo, tu cintura en una polaroid que cabe en el bolsillo,
Tengo el estribillo de un tema a medio terminar,
que toca un ritmo algo similar
al de fito en once y seis
"En un café se vieron por casualidad..
gitana ven, abrázame, no llores mas"

Tic tac

lunes, 30 de diciembre de 2019

Puedo escuchar como se resquebraja el papel del cigarrillo cuando lo fumo, el viento. El humo se mueve poético alrededor mío. Escucho el tic tac de mi reloj, la noche, si hago fuerza hasta la luna me susurra, y puedo sentirla.


Me distrae el ladrido de un perro, unos segundos...vuelve todo a la calma. Hay olor pasto mojado, no tanto, pero suficiente. El humo invade mas la casa, a la par del silencio.


El virginiano chequea por las dudas, y la historia siempre castigó a todos los hombres que jugaron a ser Dios.


Tic tac, gotas sueltas. 

Si cierro los ojos, me muero...no se si en vida, o muerto de muerto.

Quiero parar el tiempo...














Estigmas

lunes, 2 de diciembre de 2019

Por definición, un Estigma es una marca o señal sobrenatural que aparece en el cuerpo de algunos santos y que es signo de su participación en la pasión de Jesús. Suele aparecer durante el sueño y se hace presente al momento de despertar. 


Me hubiese gustado soñar que la abrazaba, pero no fue así; su perfume abandonó mi cuerpo el sábado por la tarde, dejando estelas de un recuerdo, que no se sabe todavía, si fue soñado, o fue cierto.
Pegó el sol en su sonrisa como el fuego del infierno, ardió, el calor de primavera, la promesa de los cuentos. Fue nuestro el tiempo, lo pedimos prestado, me pregunto de nuevo si todo fue soñado.

De nuevo me siento a conversar con los arquitectos del destino, le paso un mate al universo y sigo, hacia adelante. Como cuando en la balada del Diablo y la muerte aquel se cruza temblando como una hoja y les dice : Me parece que esta vez, me dejaron bien plantado, yo les pido fuego y del bolsillo saco una rama para convidarlos y bajo un árbol del otoño nos quedamos chamuyando. De tantos temas hablamos que ni tiempo a preguntar sobre ella tuve, así que me fui, con ese sinsabor en la boca, de haber conversado tanto, menos de lo importante, y es que, sobre algunas cuestiones destinológicas, ni pistas pueden darnos. Habrá que ser, fluir.

Me desperté, con el estigma de un abrazo suyo en el pecho. y es extraño, porque hace años, que no me abrazaban así.

Recuerdos del futuro

martes, 19 de noviembre de 2019

Como hombre de ciencia no se me permite creer en mucho en las religiones, en el ocultismo, en las magias y en el destino; pero si a fines físicos reducimos las cuestiones y, tomamos el tiempo como una variable y no como una constante, podemos llegar a concebir una zona media y santa entre lo políticamente correcto y lo eclesiásticamente acertado.


La física no ha dado aún con una definición exacta para el tiempo, es mas, si les preguntase ahora para ustedes, qué es el tiempo? muchos dirían que es una sucesión de horas, minutos y segundos, es algo que pasa, es una constante incontrolable, son los años, los relojes, otros dirán que es relativo, en fin, definiciones varias que suman pero no dan con una acertada y totalmente verídica de lo que realmente es el tiempo.


Pasa mas rápido cuando estamos con alguien que nos gusta, pasa lento cuando trabajamos de algo que no queremos, pareciera tener su propio ritmo y al ser relativo no es igual para un ser que para el otro, sin embargo, todos nuestros relojes marcan las 16:31hs en Buenos Aires Capital y las  20:31hs en Berlin. No es condición necesaria, pero si suficiente, que el tiempo sea ese y solo ese, independientemente de como vaya sucediendo.



Puesto en escena y ya pulido el tema temporal, pasamos al vivo facto de la cuestión propia del ensayo, qué , cómo no adivinarlo, tiene que ver con el tiempo..con mi tiempo.



Creo, sostengo y afirmo fervientemente la existencia de infinitas probabilidades que desmuestran que el tiempo como lo conocemos ya ha sucedido todo, y nosotros, nos movemos sobre esa variable en línea recta y hacia adelante, porque solo eso hemos aprendido con los años, a caminar sobre la línea del tiempo en un solo sentido. Si bien en los problemas de la física uno puede dictaminar cálculos a tiempo cero, a tiempo un segundo, a tiempo t cincuenta segundos, mil, dos horas, tres años y luego volverlos hacia atrás, es solo papel , puesto en un experimento que demuestre que si el auto va a cien kilómetros por hora, en una hora habrá recorrido cien kilómetros, sin tener en cuenta la aceleración inicial ni la final, suponiendo que el auto ya se encontraba a esa velocidad al momento de comenzar con el experimento. Ahora bien, no podemos hacer algo parecido en nuestro sistema real de convivencia, lease la vida que llevamos, la tierra que pisamos. Si cerramos los ojos no transformamos las 16:30 en 22:30 ni aunque quisiéramos, porque, repito, solo podemos ir hacia adelante y a la velocidad relativa de cada uno.


Ahora, si el tiempo ya sucedió todo, si todo ya pasó, y si todo está escrito, tiene tanto sentido como lo tiene el aire que respiramos y nos llena los pulmones, ver a alguien, por primera vez en tu vida, y sentir en el pecho que l@ extrañas hace millones de años. Inexplicable, pero cierto, y me pasó.

Fue en una foto, la vi, y como quien se reencuentra con alguien que creyó perdido, despertó en mi cabeza una sinapsis neuronal extraña, atípica; No sabía quién era, ni su nombre, no sabía qué le gustaba, que le molestaba, no sabía qué música escuchaba, su color favorito, no sabía nada, pero nada sobre ella; y sin embargo ahí estaba yo, extrañándola como si un abrazo suyo fuese todo lo que necesitaba para sanar mi alma destrozada, o sanar la suya, que sin saberlo recordé, que también estaba hecha pedazos.

Quedó ahí, en un momento, en una foto, y el sentimiento pasó inadvertido por mi psiquis y yo seguí con mi vida, hasta que días después se apareció frente a mí, la vi, viva, en carne y hueso, estaba ahí, era real, tan real que asustaba, y el corazón se me salía del pecho y ella tan campante sin saber que nos había unido una vida a ambos (yo tampoco lo sabía), tranquila como quien saluda al pasar a alguien que no conoce , y esa vida que nos conectó ya pasó, es parte de otras vidas o es parte del futuro y me asusta, me asustó y me asustará siempre, porque en el momento en el que la miré a los ojos, inadvertido , desbalanceado de mis ejes , aprendí a viajar en el tiempo.

Sentí todo de un tirón. El primer beso, el último, el millón de abrazos del medio. El café del domingo por la tarde, la risa en el pasto, el llanto de aquella madrugada. Sentí la lluvia que nos mojó hasta los huesos, y nos reímos de eso. Un viaje, sentí el calor, de su cuerpo junto al mío una noche de invierno donde el fuego que irradiamos era tan volcánico que los cimientos de la casa temblaban sintiendo aquel siniestro. Sentí la soledad de extrañarla en los otoños, la paz de su cabeza en mi pecho, otra vez el dolor de separarnos caminando, queriéndonos; sentí el regreso, sentí todas las veces que le cociné mientras cantaba, sentí las veces que me miró por el reflejo de la ventana, sentí los chistes, los cigarrillos sin excesos, los te quiero. Sentí sus ojos mirándome como si nada mas importara, y sentí cuando llorando ella se fue, para no volver, y ahí me quedé solo de nuevo, sintiendo, la ausencia que dejó sobre el costado derecho de mi cama. Todo eso junto sentí cuando la vi, y sin conocerla la miré a los ojos.






Escritos

lunes, 18 de noviembre de 2019





Diecinueve de Agosto

martes, 20 de agosto de 2019

Soñé que lo mataba, de nuevo.

17 de Abril

miércoles, 7 de agosto de 2019

Inhalo, profundo, aguanto el aire y exhalo.


-17/04/2019-

Probablemente nunca leas esto, pero lo quiero escribir para sacarmeló un poco del corazón, porque me hace fuerza en el pecho y siento que hoy es un día que todos vamos a recordar, por muchos años.

Quiero hablarte sobre tu viejo, sobre vos, sobre lo que se supone que significás para esta familia.


Tu papá era el tipo mas duro del mundo, me enseñó muchas de las cosas que hoy se. Con el aprendí sobre el respeto, el honor, la camaradería; aprendí a hacer negocios, a leer a la gente. Sobre la noche, sobre el día, sobre los vicios, lo que está bien, lo que está mal, la moral, la ética, el coraje. Tantas cosas pasaron estos años, los anteriores a tu llegada, que me llevaría un libro entero toda nuestra historia. Hay cosas que no querría escribir, y tantas otras que no puedo.

Tal vez él tampoco lea estas palabras, pero si éste texto es para vos, tenés que saber que no te pudo haber tocado un mejor padre que el que te tocó. Sos y serás dichosa por siempre, corre en tus venas la pasión, corre en tu sangre la sangre curtida de alguien que se cansó de pelear y decidió rendirse al amor.

Desde que estabas en la panza ya empezamos a cambiar, no solo él, sino todos, a la par. Mutamos como grupo y como amigos, nos acomodamos a las necesidades futuras y decidimos (aunque ya lo sabíamos) que eras el cambio que todos necesitábamos, y ahora acá estas, entre nosotros, tan imposible que parecía todo y llegaste, con todas las teorías hechas práctica abajo del brazo.

No quiero ahondar en el amor que te tengo sin siquiera haberte visto, ni tampoco escribir un millón de palabras cuando lo que se quiere decir excede a todo vocablo. Puedo tipear por horas, pero en el fondo no importa, lo importante sos vos, la paz, el perdón de todos nuestros pecados.

Lo que si puedo hacer es prometer, sin decirlo, porque no hace falta, ser eterno a tu familia y a lo que necesiten, vos, tu padre, y tu madre. Sos el principio y el fin de un círculo, y la vida de todo hombre cambia al ser padre. A mi no me tocó y espero que no me toque por muchos años, supongo que vendrá el momento y recibiré esas vísperas a brazos abiertos, pero por lo pronto me contenta ser feliz a través de los ojos de mis amigos, de mis hermanos.

Tu viejo es, fue y será una suerte de guía para mí, como Virgilio, porque todo el mundo necesita a alguien que lo guíe por el infierno. Se de cosas que están bien, y de acciones que están mal. Comparto con él cierta brújula que hace que nos llevemos bien y confiemos, uno en el otro. Es importante esa confianza, de ahí partieron siempre todas las acciones. Ojalá puedas verlo con los ojos con los que yo lo veo y lo aproveches, porque a diferencia mía, vos compartís su apellido, y eso te hace brava desde la cuna.

Me pregunto a mi mismo, qué hará falta para dejar la noche? tal vez tengamos que ir caminando hasta la India..y me río, porque ahora India no está tan lejos.


Anclas de libertad

No voy a mentirles, es bastante turbulento el recuerdo del sueño que quiero anclar en estos versos. Me es imposible recordar las paredes, el clima, la vestimenta, como tantas otras veces he sabido plasmar al detalle, casi perceptible a las pupilas como a las huellas dactilares. Es extraño.

Tal vez del sueño lo que mas recuerdo son las sensaciones que me generó, no tanto así la película en si misma, y es por eso, supongo, que lo tengo tan presente. Será que existe una determinada capacidad de memoria superficial en nuestro cerebro a la cual se le asigna, al despertarnos, lo que pasó durante la noche. Si grabamos mucho detalle, perdemos sensaciones; si grabamos mucha historia, perdemos detalles, y si grabamos el dolor, tal vez perdamos todo el sueño.

Como un tiro en el corazón, arrancó de golpe por el principio mas hiriente, un doble tap en el pecho, porque la primer herida es la que corta mas profundo. La vi.

No se si estábamos en la calle, o en algún lado, mi cuerpo no dimensionaba el espacio triárquico (de tres arcos) que nos rodeaba. La tuve prácticamente al lado y se que venía con prisa y frené para mirarla, porque me di cuenta que era ella con el perfil del ojo, mirando de forma periférica, como quien va corriendo y ve con el lateral una vidriera y vuelve sobre sus pasos para pararse delante de ella y verla de frente.

Exclamé su nombre en voz alta con un tono entre la exclamación y la duda, Casciari diría que ese tono se llama deseo. Quería que fuese ella, o bueno, mi subconsciente , el que estaba entretejiendo el sueño que transitaba, quiso que así fuera. Y era ella.

Me llenó una emoción interna inexplicable de reencuentro, hacía muchos años que no la veía, por lo menos 5 o 6, sino mas, y ahí estaba, una parte de mi adolescente pasado. Por supuesto que la soñé con sus facciones de aquel entonces, no sabía si en realidad se había cortado el pelo, si lo había dejado largo, si tenía algún tatuaje o tal vez alguna cicatriz nueva, todavía tibia, de esas que al tocarlas se puede llegar a adivinar el tiempo que tienen en el cuerpo. Estábamos en el presente, eso era sabido.

Me gustaría que la siguiente línea fuese: en cuanto me miró nos abrazamos como dos extraños que piden perdón. Pero no fue así. Se que me reconoció con la misma sorpresa con la que yo la ví, y mi ser, desenvolviendo un amor fundido en aras de decirle cuanto tiempo! cuanto te extrañé, qué haces por acá, qué es de tu vida, cómo estas! se abalanzó a abrazarla con la fuerza de las olas de un mar rompiendo en el acantilado, y a medio metro de ella, levantó la mano en posición de pare, se puso mas derecha y retrocedió dos pasos.

Soy yo ! le dije.
":-Ya se que sos vos", me contestó, bajando la mano pero manteniendo la distancia. No me abraces.
Se puso seria y su cara no exaltaba la sorpresa que yo esperaba, ni siquiera una mueca, como si las fibras internas de su cuerpo no se hubiesen ni movido al verme emocionado por el encuentro. Fría. Distante.

Ese es el primer dolor que el sueño grabó en el disco. Punzante, como la bala en el pecho por la espalda, la herida que mas cortó. Qué hice? por qué esta distancia? está tu pareja cerca y no te puedo abrazar? no querés que te abrace te doy la mano, tal vez tiene un mal día, me habrá confundido con otro? no lo creo, tampoco soy el ombligo del mundo, pero no se, igual no nos vamos a hacer tanto problema por un abrazo, o si? . Que dolor de todas formas, sentí un abismo que desprendió una lágrima en la almohada. LO SE. por mas que al despertar haya estado todo seco.

Hice caso a la señar de pare, como todo virginiano respetuoso y tomé mas distancia aún. Hola! cómo estas? atiné a decirle. cuánto tiempo sin verte.

Muy bien. y vos?

Yo bien, venía apurado y la verdad que no me acuerdo (porque no me acordaba) a donde iba, y te ví. Quién te puso acá? y para qué? por qué me doles tanto? si hace añares que no te pienso.

No tengo idea, me contestó, debería buscar en algún rincón de tu mente, tal vez es el deseo de querer verme y preguntarme como estoy. Pero ya sabes que estoy bien, así que todo es en vano.

Ahí me di cuenta, que había algo raro, como usualmente me pasa. Empecé a escuchar el ruido de un auto que venía a buscarme, no se si pasó por la calle o si inventé el ruido para escapar de la angustia que me generó el rechazo del abrazo y la frialdad de la mente de mi interlocutora. Acostumbrado a tanta mierda durante años imaginé que el pasado de ese entonces iba a ser un poco mas suave conmigo , y al parecer no.

Sentí como un vació de aire en el avión, volvieron a mí los jóvenes dolores de aquel tiempo, ese llanto ahogado de no entender como se movían los mecanismos sociales que me dejaban fuera del común denominador juvenil. Me sentí excluido en mi propia vida, apartado del consentimiento que construí para conmigo mismo todos estos años ; recorrió mi cuerpo la inseguridad de la edad del pavo. Me sentí solo. Me dolía. Algún artilugio cósmico habría querido que ese tipo de herida se abra dentro mio, y puede que sea porque estoy buscando respuestas en el presente cuando en realidad se esconden en los dolores (y amores) del pasado. Es verdad que uno busca la felicidad de quienes se van , este es el caso, para con ella. No se si tanto ella para conmigo, pero estimo que si, sin rencores.

Me tengo que ir, le dije, que cagada que haya sido tan corto este encuentro! me alegro que estés bien.

No le di ni un beso, tenía miedo de romper ese espacio personal amplio que había creado. Cuando me iba me dijo Facu! y me agarró de la mano. Me dio un beso en la mejilla poniendose apenas en puntas de pie, me agarró de la otra mano y me miró desde abajo, de frente a mi. Hizo desaparecer el abismo y lo convirtió en puente, con una pincelada fugaz.

Ya no había en su rostro frialdad, tenía catorce o quince años y el pelo largo como en aquel tiempo, había olor a jazmin y en una de sus muñecas una gomita de pelo color violeta con estrellas de plástico en relieve, bastante grandes. Yo vestía de blanco de repente , como hace años no lo hago. Me dio un papelito y se fue, ella antes que yo. Parecía un ticket de supermercado chino hecho bollo, así medio larguito con un papel fino. Lo puso en mi mano derecha y me la cerró.

Y me desperté. Con una mezcla horrible entre angustia e incertidumbre, a la cual no queda otra que hacerle caso; tal vez los sueños sean el universo queriendo decirnos algo, o como dije alguna vez, tal vez es el destino dejándonos ver por el agujerito de la puerta que da al otro lado , o a los otros lados, por unos segundos, son cuestiones del mas acá . Estaba en mi habitación, había poca luz en la ventana,todavía sentía su beso en mi mejilla,  tenía la mano derecha apretada y ansioso la abrí para leer lo que había en el papel, y ese fue el segundo dolor, el de comprender nuevamente, que había sido todo un sueño... que no la había visto... ni abrazado.

Vivir y morir

viernes, 19 de julio de 2019

Puede que lo que nos mate no esté afuera. Puede que lo que nos mate venga de adentro.

Precauciones a tomar para vivir por siempre.

jueves, 6 de junio de 2019

Cuidado con el alma...que se rompe.







Es el tiempo al tiempo que corre, el viento al tornado, la calma al huracán. Ese aroma de tormenta la señal, de tránsito de pare, deténgase. Continúe. Otra vez es atroz la calma que condena al corazón sin vos, sin voz, que yace boca abajo mirando las nubes del cielo con los ojos del santo, que salvaguarda a los mortales de los pecados. Que somos eternos, que son finitos.
Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificada sea tu historia, venga a nosotros el miedo y hágase la voluntad de entenderlo y de vencerlo. Danos hoy nuestra profecía del mañana, perdona nuestras promesas , porque a veces nosotros olvidamos al prometerlas. Que no nos empujen a la tentación y que habiten en nosotros el bien y el mal.

De dónde viene ésta intermitencia de dolor? En qué lugar del cuerpo habita? Por qué la mente hace presión desde adentro?, cómo algo inexistente, sin masa, sin peso, sin par de trabajo, puede hacer tanta fuerza, suficiente como para mover al mundo, para apagar un incendio, para matar a alguien?

Qué es este color negro que tiñe las tardes de gris y pone al sol con luz opaca en los atardeceres? Por qué la comida pierde el gusto? Por qué no puedo extrañar? Por qué estoy mejor cuando estamos solos?.

Qué soy? Qué fui? Quiénes fuimos? Qué somos?

Qué hice? por qué? para qué? para quién? por quién? por cuánto?

Vale todo esto la pena? Qué es la pena?

A quién le rezo? Por qué rezo?

Quién está escribiendo esto?...


Instrucciones

martes, 30 de abril de 2019

Instrucciones de cómo sacar a un hombre del infierno;



A fines prácticos se hablará de hombre, como de mujer, como de cualquier género que se sitúe entre esos dos extremos.

Primero que nada, el hombre debe saber y ser consciente de que habita en la profundidad del abismo. No se puede liberar a un preso de un lugar que vemos como cárcel y él siente como libertad. Cada uno es preso de su propio fuego, arquitecto de sus propios barrotes y domador de sus bestias internas. 

Un infierno no necesariamente arde. A veces aprieta, otras veces golpea. Cada infierno es un infierno en si mismo, y se apoya en la vida del que lo habita, de nadie mas, de nada más.

Una vez establecidos los límites territoriales del inframundo, cosa que no es sencilla para nada, se debe hacer un recorrido completo de la zona de guerra, analizando bajas, espacios neutros y direcciones hostiles.

El hombre está atrapado allí, hace cuánto? Es a menester saber el tiempo de permanencia. Cuanto mas tiempo ha vagado por allí, mas difícil será despegarlo de algunos vicios, arrancarle recuerdos que lo anclan a las tierras del olvido. Que ironía.

La única manera de atravesar el dolor, es sufrirlo, entonces, hay que sufrir. Hay que dejar que el hombre grite, de dolor, de angustia. Dejarlo hasta que tome la decisión de terminar con su vida, eso no puede suceder; si morimos en la tierra, pagamos los pecados de los hombres en el infierno o ascendemos al cielo. Pero si morimos en el infierno, las chances de lo divino son nulas, Dios, Lucifer, Jesús, Gabriel y otros mas de los que integran la cámara divina de diputados y senadores son bastante difíciles con esas cuestiones tributarias de la zona en la que dejamos de respirar. No es mas que un tema de impuestos y balanza de pagos, pero nos hace mucho ruido a nosotros, los terrenales, que buscamos un lugar en el cielo después de toda una vida de pecados.

Herido el hombre entenderá, que cuando ya no queda fuerza para nada, solo existe en su resurrección la manera de encontrar una nueva energía que lo saque del fondo en el que camina. Las llamas no harán mas que darle el calor necesario para forjar las bases de su renacimiento. Volver a vivir, respirar, ponerse de pie.

Una vez erguido, no se está libre de pecado y culpa, pero si ha hecho un pacto. El hombre debe comprometerse a no repetir los errores que lo han llevado a donde estuvo. Debe ser ejemplo para quienes están en ese camino y debe obrar para alejarlos. Es importante recordar, tatuado en el alma, el pasado oscuro, las decisiones erradas, la vida que se ha abandonado.

Visualizar un futuro brillante, con cambios, drásticos o no, pero cambios al fin. Caminar iluminado por la gracia del señor, entender las energías de la vida, como todo fluye y el universo hace, al fin y al cabo, con nosotros, lo que quiere.

Un hombre que ha salido del fuego reconoce a otro cuando lo ve. Existe, entre ellos, un contrato tácito que los hace hermanos en el sufrimiento y compañeros en el camino de la redención de los pecados

Por último y no menos importante. Una vez fuera. El hombre deberá ser cauteloso con sus sentimientos bestiales, con sus emociones internas y cristalinas, las delicadas, que penden de un hilo, tan volátiles como una granda sin pestillo. Se debe tener en cuenta una pequeña cuestión, ínfima, mas no menos poderosa:

Se puede sacar a un hombre del infierno, pero no se puede sacar, nunca, el infierno de un hombre.

 

En estos versos

domingo, 28 de abril de 2019

Cuánta tristeza cabe en estos versos?

No se si estoy entero o a punto de romperme en pedazos, me siento al borde, caminando por la línea que separa mi mal del bien.

No se del futuro incierto, de este tiempo, de este abril.

Tengo miedo de que este no sea el camino, pero de todos , es el que estamos transitando, y no hay retorno.

Nadie puede volver de donde no se vuelve exclamando haber vuelto.

Estamos mas unidos?

Cambiaron las prioridades?

No se si te encuentro en estos versos. No se si me encuentro, en estos versos.

Hago silencio e intento saber de él, pero mágicamente hace 29 días que no aparece por acá, como si me estuviese dando el tiempo de tregua que necesito. Hace mucho no lo converso, y siento en el pecho la ausencia de su fuerza, de ese incendio volcánico, de la voluntad del ser.

No se si es para mí esta paz.

No si si puedo con la luz del día.

No se tantas cosas, que siempre hay mas dudas que certezas y sin embargo apostamos todo.

Como todo se desmorona con el tic tac de un reloj.

Como todos los sueños se tiran del balcón?

Ahí estoy, suicidándome, saltando al vació de nuestra historia, al renglón sin escribir del cuaderno, a las hojas arrancadas de la libreta, hechas un bollo en la basura.

Acá estoy, caminando por todo lo que no escribí cuando lloré por miedo a manchar de lágrimas el papel. Yendo despacio por todo lo escrito lleno de ira, sobre pergaminos color ocre, prendidos fuego.

No te vayas, quedate un whiskey mas.

Abrazame  y besame, no me toques que duele, pero besame que duele sino, vos conocés la salida, dejame solo, no me dejes por favor.


Lote 13

miércoles, 24 de abril de 2019

Piedra libre, calma, agua pesada.



Sentimos que fue otra vida la que nos atravesó hasta hace seis años. Es decir, vivíamos inmersos en el subconsciente de un ser que existía, pensaba, hablaba, vivía; ahí estábamos, asomando los ojos por encima del agua quieta, como un espejo. Empujábamos a veces en direcciones opuestas para que algo vibre dentro y la balanza se incline un poco, él (nosotros, no todos) siempre tan metódico, imperturbable. Todavía tenemos recuerdos inocentes, de estar ahí quietos y tranquilos, sin hacer ruido, dejándonos llevar.

Era todo tan calmo...el estrés de aquel entonces es hoy una caricia al alma; como lo es siempre, el tiempo asienta todo sentimiento, bueno o malo, enérgico o destructivo.

Un viernes 26, como sucederá en dos días, nos incomodaron filosofías encontradas. Se ramificaron caminos del ser inexistentes para nosotros hasta el momento, no entendíamos nada, pero nada. Reinó el amor, saboreamos la calma, vimos otro sol, otra luz; el aroma de los jazmines y del otoño inundaron nuestros treinta y tres pares de pulmones ficticios y entendimos (o creímos entender) que la felicidad se podía abrazar y besar. Que la vida era Bella. Que la vida era ella.

Que poco y que tanto tiene que ver todo el pasado, con un beso.

Después vino El rayo, vimos la luz, escuchamos el ruido, sentimos el sismo de la electricidad pegando contra la tierra, todo se rompió..y cuando terminó de caer el último cascote, empezó a llover.
Seis años de lluvia, ininterrumpida, ahogándonos de a poco.

Si el desastre hubiese sido solo un sismo, la historia hubiese sido otra, pero no, que difícil es levantar edificios sobre tierra mojada, erguirse sobre el barro sin estabilidad.

La culpa no fue del golpe que dejó la puerta abierta. La culpa fue mia, por haberlos dejado salir, por abrazarlos como mios, y por haberlos usado para exacerbar los deseos de todos y cada uno justificando con un desastre un millón de derrumbes futuros. La culpa es lo de menos, a este punto ya no importa. Reencontrarnos con el pasado es dar vueltas sobre un círculo, cuando lo que hay que hacer es ir al centro. Intentar vivir el hoy es caminar hacia adentro, y el futuro es llegar al punto central cuando la circunferencia ya se movió y de pronto no estamos en el centro.

Este renglón ahora es presente.
El renglón anterior ya es pasado.
El renglón que viene es futuro.
Este renglón ahora es presente, y el renglón anterior ya es pasado.
El futuro es pasado, desde que nace.

La puerta está abierta, desde que la cerraron.

Estamos muertos desde que nacemos.

Nos rompieron el corazón desde que nos enamoramos.

Somos culpables desde que supimos sobre la inocencia.

Somos eternos...desde que entendimos que eramos mortales.


Dolor

martes, 23 de abril de 2019

No es que te quiero olvidar, no te confundas, lo que me duele son esos meses, en los que el sol se apagó, en los que la vida fue mas amarga.


Si cierro los ojos todavía me acuerdo, puedo tantear tu perfume en el aire, el frío, el ruido del viento del otoño. 

Veo tus ojos tatuados en la cruz que tengo en el pecho, escucho como se rompen por dentro, todos mis huesos.

Siento el ritmo del corazón cuando me paro en esas lágrimas, que llovieron, arrasando con todo a su paso, como un tornado de cólera que mezcló el naranja de las hojas en el piso con el negro tinte de la angustia que volaba por el aire.

Extraño mi inocencia, extraño mi ignorancia.

Por mas que lo intente, hoy no hay manera de volver al pasado, tal vez en unos años la haya. ..y si la hubiese no volvería. No se de otra vida ni conozco otro camino que no sea este .

Preso de mi mismo, preso de tu historia, preso del tiempo que pasa y quema cartuchos, que nos cansa. Preso de todo me pregunto, qué es entonces la libertad? Si cuando abren las puertas de la celda, uno no quiere salir.

Sacame de este agujero, que necesito renacer.

Qué hizo Dios cuando bajó al infierno?
Por qué fue a pagar los pecados de los hombres?


Oid mortales el grito sagrado, tempestad, tempestad, tempestad.