En el silencio se puede escuchar como una sucesión de gotas de agua, que caen sobre una piedra, van calando hasta el fondo del sólido. Con un efecto constante e ininterrumpido, el viento dobla al Junco a su gusto, el puño rompe al árbol, el mar vence al acantilado.
El fuego, que lento avanza sobre la madera, densa, húmeda, irreprensible camina de a centímetros hasta consumirla por completo, al carbón, a las cenizas, a redimirse en viento y siendo uno con el universo nuevamente.
El preso pica la pared con una punta improvisada, todas las noches, en silencio, avanzando milímetros en el agujero que mide metros, pero de a milímetros, tres mil días, son tres metros, el resto de la vida es libertad.
El libre, que no es separado de la ciudad por ninguna pared, consume todas las noches, en silencio, de a gramos, ahogándose despacio en un mar profundo. De a gramos, tres mil días, son tres kilos, el resto de la vida, es un regalo del cielo.
De a palabras se escribe un libro. De golpes se mata un hombre.
De a días se vive la vida, y relativamente existen vivencias que valen mas que medias vidas, y existen vidas enteras, que no borran un recuerdo.
El avance lento del veneno no sorprende, es una muerte que viene con dudas, por qué me siento mal? qué me pasará?. No es obvio como un choque, un golpe en la cabeza, que se manifiestan, sangran, duelen. No, el veneno, el cáncer, la enfermedad, no se alzan con bombos y tambores, son los ninjas de Virgilio, y cuando nos damos cuenta, ya tenemos el cuchillo en la garganta. A veces cerca, a veces lejos, a veces tocando y otras ya cortando.
El huracán avanza sobre los pueblos, llevando consigo a su paso, todo lo que encuentra, destruye. Cimientos, almas, estatuas, caen las tierras, las murallas. La naturaleza como ser personificado se sacude un poco en un sismo y se limpia doscientos años de edificios. La lluvia, que inunda civilizaciones, arranca despacio para no tener fin.
Cómo fue que no vi la gota, que no sentí el humo, que no oí la punta, que no gusté la droga. Cómo fue que no me detuve a leer el libro, por qué no dejé de pegarle? por qué no te puedo olvidar? Cómo es que los médicos no lo han visto. Por qué no han observado el mar? puesto un oído en la tierra. Y miren que todo avisa, hasta la lluvia, con el olor a tierra mojada, cuando todavía no ha llovido.
Ese aroma es el deja vu de la tormenta. Verme a los ojos y sentir olor a pólvora, debería ser, para vos, el mismo ejemplo.
Porque el que avisa, no traiciona.
Uno, dos , tres
25 de Mayo y Pedriel
Van a hacer seis años ya, se que te hace falta un café para escribir esto, pero te me quiero adelantar por las dudas, antes de que te vuelvas a romper.
En unos días la vas a conocer, salvando las distancias del relato, no vas a entender nada ese día. No te vas a entender vos, no vas a entender el mundo, la vas a conocer y los esquemas que tenes hoy en el balde, van a romperse en pedacitos.
Vas a creer en todo lo que las religiones profesaban, vas a abrazar a los conceptos cuánticos de la física para poder explicarte la re-.estructuración de tus átomos, se te va a quedar pegado, tatuado en la mente el ángulo de sus ojos mirándote desde un costado, sonriendo, diciendo su nombre.
En unos días la vas a ver entrar por la puerta del aula, haceme caso, yo se lo que te digo, y te vas a enamorar. Tenés que estar listo para eso, no es algo fácil, y hasta donde sabemos, solo pasa una vez. Osea no el amor, sino ese momento, cuando uno no cree en algo y de repente empieza a creer.
Va a soplar el viento cálido de febrero, no va a hacer tanto calor, las seis y pico de la tarde van a abordar por las ventanas traseras dejando entrar los rayos de sol naranjas de atardecer, del día, que ya cansado, va bajando los brazos y a vos te van a quedar tres horas mas de clases por delante. Vas a sentir la injusticia de poder estar tomando una birra viendo el río en vez de estar ahí, fumando una clase de matemática.
Vamos a necesitar que estes sentadito derechito, con una linda camisa y prolijo, es como un bautismo, el nene no sabe que lo van a bautizar, pero cuando lo hacen y se afianza la santa sacristía del creyente, el wachín está todo prolijo, acorde a la situación y todo cierra. No tendría tanta belleza la historia si empezáramos a creer en el amor a primera vista todos borrachos, con el pantalón por el medio del culo y la remera toda sucia.
Va a entrar por la izquierda de las dos puertas. Va a recorrer el aula con la mirada y se va a sentar dos asientos delante tuyo y uno a la derecha. Ese tiempo que va a tardar en llegar desde la puerta hasta la silla es el tiempo que vos tenes para memorizar sus vanz verdes, sus cuadernos, su mochila, su campera de cuero negra, su pelo atado y su tatuaje. Son imágenes que te van a acompañar el resto de tu vida, así que guardalas bien, en una caja ,donde no se ensucien, y si la caja es ignífuga, mejor, va a tener que soportar muchos infiernos, así que tiene que estar preparada para todo.
La cuestión de esos momentos es tan importantes como los que le van a continuar, como cuando hablaron por primera vez, ella sentada de espaldas a un vidrio, con un cigarrillo y un encendedor en la mano. No te quiero dar mucho detalle para no arruinarte la película, pero otra vez te va a mirar con esos ojos, de costado, por encima de su hombro izquierdo y después le va a sonreír al piso, hablando bajito y riendo en silencio. Te vas a enamorar tan fuerte, que no vas a entender como vivir desde el momento en el que se separen hasta que la vuelvas a ver al otro día. No vas a saber respirar, vas a tener que aprender a hacer todo de nuevo. A cantar sin pensar en ella, a reír, a contar chistes, hasta a trabajar vas a tener que volver a aprender, porque cuando te patean el tablero, no queda una sola pieza en pie.
Vendrán tiempos bellos, de tensión ocular, de mirarse y decirse todo sin abrir la boca. No vas a saber como abordarlos, te vas a poner nervioso como nunca, te va a costar hilar oraciones con la fluidez de tu vocablo. Vas a volver a tener dieciséis. Pero será linda ésta etapa de redescubrimiento, empezando una nueva carrera, dando los primeros pasos en tu segundo laburo y el primer trabajo oficial digamos, sacando el centro atómico que muchas satisfacciones nos ha dado. Esos meses van a ser la cuna del aprendizaje personal, seguidos de la felicidad de verla, del incentivo para ir a la facultad todos los días prolijo, contento, sonriendo, siempre sonriendo, para cuando ella te viera.
Hago fuerza para no contarte, pero no puedo. Va a haber un viernes en el cual a vos no te tocaría cursar, a ella si. La vas a ir a ver, van a caminar por la universidad hasta un descampado rodeado de árboles y van a conversar ahí frente a frente, separados físicamente por unos treinta centímetros (tuve que ponerme un metro en el pecho para medir mas o menos la distancia) y vas a sentir que todo, pero todo desaparece, solo serán ella y vos. Todo Buenos Aires va a frenar en esos minutos. Los autos que transitaban general paz, me acuerdo, van a quedar plasmados como en una foto tomada desde lo alto, van a parecer una corriente de mar congelada en el tiempo, como los pájaros, pintadas de pelos de pincel de artista en una obra del veintiuno (XXI), una suerte de neo-postmodernismo abstracto.
Entre rejas el viento va a intentar penetrar una energía inquebrantable que se desprende de los cuerpos, de tu cuerpo, del de ella, y la electricidad, la electricidad va a arrancar en tu mano, en su cintura, y en tu otra mano, en su espalda, que después se van a unir en un abrazo sin ruido que va a gritar mas que todos los gritos de auxilio y de guerra, y va a sonar Vivaldi, Schrödinger va a resucitar para reescribir los principios de la termodinámica y la metáfora del gato, va a temblar el obelisco, se va a derretir un poco mas rápido el Perito Moreno y van a arder, como nunca ardieron en su vida, van a arder.
Tu cuerpo, su cuerpo, Dios, todo va arder...
Te vas a volver a tu casa cantando en el auto, con tu mejor camisa, con el pelo al viento y la felicidad de quien ha conseguido todo pero todo en la vida. Va a ser el momento mas lindo de tu existencia, simple como un beso y grandioso como lo perpetuo del éxito de concebir el amor en el estado mas puro desde la gestación hasta el primer roce de los labios. Vas a ser feliz, como nunca antes lo fuiste...
Ya tengo mi café..puedo permitirme parar un segundo, alejarme y ver el monitor. Me recuesto hacia atrás en la silla, tomo un sorbo, leo.
Me falta coraje para escribir lo que viene...me falta y me va a seguir faltando. Prometimos no escribir nunca ese abril, el que está por venir. Tomá aire, inflá el pecho. No tengas miedo de paralizarte, va a doler, va a doler mucho pero te prometo, te prometemos que va a pasar. Te van a romper, no vas a saber ni de dónde vino el martillazo que te va a quebrar todos los huesos . Tenés que aguantar, porque si no aguantas, nosotros no vamos a poder escribir esto. Tenés que ser fuerte, y si no podés te vamos a ayudar. Es importante que te comprometas a no bajar los brazos. Vas a tener mucho miedo, MUCHO. Vas a conocer cosas que no pensabas que ibas a conocer. Tu concepto de felicidad va a corroerse de a poco como la chapa con la lluvia y vas a llorar, mucho, pero está bien. Va a estar todo bien, te lo prometo.
Te prometo que te vas a levantar, y cuando lo hagas, vas a ser invencible. Tal vez en el medio tengas que recordarte a vos mismo estas palabras y atajarte para lo que viene. Salvaguardar a tu mente de tu propia mente, entender que siempre estuvimos acá, incluso antes de que empecemos a hablarte, incluso antes de lo que está por venir. Espero que en el futuro, en unos años, cuando te sientes a escribir esto que estamos escribiendo, cierres los ojos y nos escuches hablar desde mas adelante todavía, y espero poder decirte que todo está mejor, que estamos vivos, que somos fuertes, que estamos unidos... que ella es feliz.
RUTA
Por qué me iría, a buscar la paz de la ruta?
Qué paz? inexistente.
Que carcel propia... la mente.
Quien mas sabe de todas las muertes, que aquel que estuvo ahí, observando, tomando nota. Siempre sentado a la derecha del padre, haciendo el papeleo, sellando, firmando, escribiendo.
Miró el mar, era fresca aquella mañana, no había sal en el viento y el café seguía caliente entre sus manos. Tampoco sol, solo nubes, cielo y nubes, azul oscuro, espejado contra el agua que se perdía en la lejanía, profunda, serena, como las costas del éste al amanecer, como la conjunción de la mansa y la brava. Esas horas son las del después, las del invierno, el frío en pleno enero, cuando todavía no hay gente en la playa y las gaviotas van y vienen despacio, sin ruido. Parece todo una película, un poema de Borges. Entabló entonces larga charla con la superficie, mirándose a los ojos estuvieron un largo rato, casi sin pestañar, entendiéndose, perdonándose.
Como nos parecemos, nosotros, la vida, el mar, la historia.
Nuestro cuerpo como el último metro de agua, nuestra mente con el fondo del océano, a donde no llega ni el propio océano, que desconoce sus profundidades mas latentes.
No sabía que lugar ocupaba él en toda esa plenitud. Los secretos de Altamar. Amar, Ata, mar, matar.
Miró el mar, como el que observa, inhaló el fresco a los pulmones y supo, que eran parecidos. Cuánta gente pone sus secretos en el agua?, físicos y mentales, evidenciales o retóricos. Cuántos cuerpos habitarán en el fondo? Cuantas lágrimas estarán mezcladas con la espuma, con las olas feroces que gritan y explotan, que chocan contra los acantilados y hacen ruido para expulsar todo lo que no pueden, que esbozan a la distancia todos las súplicas de los que se ahogaron y no fueron rescatados, de los que necesitan que los saquen de ahí.
El mar habla, solo pocos lo entienden.
Yo no me siento conectado con él, pero conozco gente que si, y acarrean penas enormes. Extrañan el agua y se sienten bien en ella. Son uno, es la misma frecuencia, pero pagan el costo de entenderlo y no poder contárselo a nadie.
Quien mas sabe de todas las muertes, que aquel que estuvo ahí, observando, tomando nota. Siempre sentado a la derecha del padre, haciendo el papeleo, sellando, firmando, escribiendo...escuchando todas las reuniones, pasando todos los documentos. Guardando todos los secretos...no por nada se le llama "Secretario" .
Clarín
" La impunidad bidireccional hace a la viabilidad del asesinato" .
Que tragicómico no?
Ayer hablando con una persona a quien le debo mucho cariño y estima, conversamos entre risas sobre la creatividad de ser un asesino por naturaleza. Fantaseando por supuesto.
Todos somos creativos, vanguardistas. Los hay quienes crean pinturas, cuadros, obras de arte. Arquitectos, médicos revolucionarios; entrenadores con métodos tercermundistas, músicos, cocineros, baristas.
De la creatividad misma parte la receta de lo que se necesita para llevar a cabo el bizcochuelo del éxito. Un poco de locura, algo de inteligencia, método, técnica, horas de práctica, autoconversación, convencimiento y pasión. No hace falta mas que eso y el azar de nuestro lado para que todo lo que emprendamos en la vida se suceda con excelencia.
Un asesinato (por qué no), es uno de los tantos emprendimientos en los que cualquier accionista emocional podría invertir su fortuna.
Siempre tuve una forma de ver las cosas desde ángulos particulares, por supuesto las " cosas" eran partidas de ajedrez, ecuaciones diferenciales o juegos de ingenio. Tal vez la particularidad no era resolver con rapidez, pero si de maneras poco comunes. Nunca fui el mejor en plástica, en dibujo, en educación física. Siempre carecí de la técnica correcta para darle comba a una pelota en un partido de fútbol, o para hacer un correspondiente y exacto tiro suspendido en un partido de Handball.
Me costaba y me cuesta dibujar cualquier cosa que no tenga líneas rectas o no se pueda llegar a ella mediante reglas trigonométricas.
Carezco de prolijidad a largo plazo sobre la hoja. Soy zurdo. arrastro tinta cuando escribo.
En contra parte siempre abracé la poesía, la literatura. La música. Borges, Cortazar, en épocas de dibujos animados y televisión podrida.
No recuerdo muchos capítulos de los simpsons, pero si veinte poemas de amor y una canción desesperada, o el Santos Vega de Rafael Obligado.
La creatividad es la que nos lleva a exacerbar la mente, intranquilizarla y forzarla a analizar escenarios por los que no pasamos, a meter variables en las cuentas que ya hicimos, a sumar incertidumbre en cálculos estadísticos y probabilistas.
Seguir los pasos del accionar de las fuerzas armadas o de la policía cuando algún familiar de aviso de una desaparición, o a partir del hallazgo del cuerpo. Debe haber cuerpo o no? (esto ya lo discutimos). Si hay cuerpo hay pecado, y si hay pecado hay culpa y redención . Si no hay cuerpo no puede saberse por qué, no hay mensaje, y sería una pena que lo que debiera ser una muerte recaiga en un supuesto secuestro adjudicado a hampones que nada que ver tienen con uno. Búsquedas interminables, refuerzo de peritajes. Un muerto es un caso semi cerrado, porque ya hay muerto, hay evidencia, resta una autopsia que a ningún lado puede llevarlos si procuramos cuidadosamente no dejar rastros que nos incriminen. Toda muerte debe ser prolija, porque de otra manera seríamos salvajes, y a los salvajes los cazan como animales. El salvaje es descuidado.
Por supuesto quiero reforzar una vez mas la idea de ficción que reside en éstas líneas. Es impensable que nosotros pensemos en matar a alguien, pero me agrada el tinte literario de saborear esta escritura, como quien pasa la lengua por un cuchillo, del lado del filo, sin cortarse.
Hoy leo en internet que encontraron en zárate el cuerpo de un presunto ladrón calcinado y con dos tiros. Me hace ruido pensar en la incidencia que tendrá este caso en la policía Local. Qué tanta fuerza o cuántos efectivos dispondrán para la búsqueda de los responsables del crimen, del supuesto ajuste de cuentas.
Si la víctima fuese tal vez un inocente (depende a los ojos de quién lo mire) , quizás las FF EE (fuerzas especiales) desplegarían todo su herramental en dar con el psicópata autor....pero y si no?
De ahí nace que la impunidad bidireccional existente para los delincuentes que salen al otro día y para los culpables que cohetean a un delincuente y gozan de una vista gorda es, de alguna manera, la que incita al crimen en cuestión. Sea del bando que sea.
Por supuesto, siendo uno de los muchos estímulos, mas no el de mayor importancia.
Ahora por supuesto, reside en quien juzga el saber que la persona que vamos a enterrar, es culpable o inocente, claramente la justicia Argentina debería ocuparse de juzgar. Claramente el pero castigo es la pena del calabozo y no la libertad de la muerte...
Pero a dónde nos empujaste Argentina de mi vida, con tu corrupción, con tu insensatez, sos culpable , tan culpable como nosotros, de las muertes clandestinas de inocentes mal juzgados. sos culpable de la violencia que habita en las calles, de las muertas esperanzas de las abuelas de la plaza. Sos culpable, mi Argentina, de los femicidios desarrollados bajo tu guardia, sos culpable. Sos culpable de los violadores sin condena, de los secuestradores sin pena.
Que culpable, mi Argentina, tan bonita y tan serena, como tu bandera que flamea, alta en el cielo, un águila guerrera, que audaz se eleva en vuelo triunfal?, sobrevolando los cementerios minados de injusticia? agazapando a los corruptos del poder legislativo, que enaltecen sus bolsillos y empobrecen la razón. SOS CULPABLE, mi Argentina querida, de las balas perdidas que matan nenas en navidad. De los asaltos a mano armada que arrebatan navidades. Sos culpable, mi Argentina, de treinta mil luces apagadas, del apagón de Ledezma, de la noche de los lápices, Cromañón, Once, Garcia Belsunce. No me hagas hablar por favor, puedo seguir todo el día.
Sos culpable mi Argentina, querida y amada, de todas las muertes sucedidas, presentes y futuras. Pero así y todo te perdono y creo en vos. Por la Jurisprudencia divina que reina en la llanura pampeana, que nos invita a defender nuestra tierra y nuestra sangre, a todo costo.
Los que tengan corazón, los que el alma libre tengan,
los valientes, ésos vengan, a escuchar esta canción.
Nuestro dueño es la nación, que en el mar vence la ola,
que en los montes reina sola, que en los campos nos domina,
y que en la tierra argentina, clavó la enseña española.
Hoy mi guitarra en los llanos, cuerda por cuera así vibre:
Hasta el chimango es mas libre en nuestra tierra, paisanos!
Mujeres, niños, ancianos, el rancho aquél que primero
llenó con un solo te quiero ! la dulce prenda querida,
todo, el amor y la vida! es de un monarca extranjero.
Ya Buenos Aires, que encierra,
como las nubes, el rayo,
el veinticinco de Mayo
Clamó de súbito: GUERRA!
Hijos del llano y la sierra,
pueblo argentino, qué haremos?
¿Menos valientes seremos
que los que libres se aclaman?
De Buenos Aires nos llaman,
a Buenos Aires volemos!
Ah! Si es mi voz impotente,
para arrojar, con vosotros,
nuestra lanza y nuestros potros
por el vasto continente;
si jamás independiente
veo el suelo en que he cantado,
no me entierren en sagrado
donde una cruz me recuerde
entiérrenme en campo verde,
dónde me pise el ganado !
Cuando cesó esta armonía,
que los conmueve y asombra
era ya Vega una sombra
que allá en la noche se hundía...
Patria! a sus almas decía
el cielo, de astros cubierto,
Patria! el sonoro concierto
de las lagunas de plata,
Patria! la trémula mata
del pajonal del desierto.
Y a Buenos Aires volaron,
y el himno audaz repitieron,
cando a Belgrano siguieron,
cuando con Güemes lucharon,
cuando por fin se lanzaron
tras el Ande colosal
hasta aquel día inmortal
en que un grande americano
batió al sol ecuatoriano
nuestra enseña nacional.
Y entonces por qué?
Por qué te fuiste?
No entiendo por qué dejaste de hablarme, de un día para el otro, como si no existiese más, como si nunca nos hubiésemos conocido.
No se que te pasa, estás distante. Respondes tarde mis mensajes, si es que tenés ganas.
Tus contestaciones son cortas, monótonas. Te digo de vernos, nunca podés. Pasó algo? hice algo mal?
Es que llega un punto en el que nos cuestionamos el interior, rememoramos los pasos dados para ver cual fue el que pisó fuera de la línea, y no lo encuentro.
Sería mas fácil que me dijeras :- No te quiero ver más por ésto ésto y lo otro. PUNTO , ya está, me olvido de vos y a otra cosa, pero no, desapareces, te asomas, te volvés a ir, y yo así no puedo.
Lo que peor me hace es la mentira, porque cuando hablamos a veces me decís que tenés ganas de verme, que todavía me queres, que la pasas muy bien conmigo, entonces cada día que pasa te entiendo menos corazón! Me duele no poder decir listo, hasta acá llegamos, porque cada vez que lo hago pasan una o dos semanas y te me metes de nuevo en el sistema nervioso, y necesito saber cómo estás, que estás haciendo, si estás con otra persona, si me seguís queriendo, si pensas en mí...y no te quiero hablar para preguntar, porque tengo miedo, como siempre, a que no me respondas.
El gris del cielo, da la pauta del horario del café de la mañana, de los libros a leer, de la lluvia por llover. La biblioteca, estanca, de madera y polvo, marca paso por madera y paso por paso del reloj y las agujas, marca tiempo sin ser tiempo, data misma de la antigüedad de la reliquia. Siniestra, con sus libros negros, de hojas gastadas y mas polvo. La alfombra del centro de la habitación, el piso de madera. Los dos sillones simétricos, la mesa interpuesta, las dos ventanas del piso al techo, mas allá el hall central.
A la izquierda un bastidor con whiskey, a la derecha un escritorio, en el techo una araña vieja y la biblioteca, todavía firme, marcando el paso.
Un cenicero sin cenizas, viento del jardín.
El silencio de la mañana intensifica los ruidos irreconocibles, hace eco del aleteo de los pájaros que todavía no han volado, y se puede escuchar, con cautela, la respiración del otro.
Se escucha y no se toca.
Siempre hay que escuchar, incluso a los mismos libros, que en una mañana de lluvia y frío, nos entregan un sonido particular al pasar nuestros dedos por las hojas, recorriendo las letras con nuestras huellas dactilares. Escuchar y sentir. todo.
Cerrar los ojos para escuchar la música de lejos.
La madera recruje con el cambio de temperatura, los libros quietos.
El piso calmo, la luz, el olor del mar a lo lejos, el ruido de la sal en el aire, mezclada.
Llueve fuerte, y ensordece. Llueve fuerte pero calla, la lluvia calla, calma, ahoga.
El ruido de la lluvia no es intrínseco a las gotas, sino a la superficie que golpean. Cómo vibra, como llega, con que fuerza, a qué techo de chapa, a qué piedra, a qué corazón.
La lluvia, como las balas, hacen ruido cuando salen y hacen ruido cuando pegan. Lo del medio es la poesía , de verlas caer.
En el interior de la casa, la biblioteca, el whiskey, destapado, dos copas servidas, un grito en el umbral, ahogado en susto e incertidumbre.
Sobre el escritorio un cuerpo sin vida. Un trabajo sucio, limpio pero sucio.
Con cuerpo hay homicidio, sin cuerpo hay búsqueda, posible secuestro. Con cuerpo hay mensaje escrito. Sin cuerpo, incertidumbre.
La ubicación apagada.
Ya mas calmo, y después de ducharse, todavía llueve, todavía hace frío, estamos lejos. Un mensaje. Quién será?
No entiendo por qué dejaste de hablarme, de un día para el otro, como si no existiese más, como si nunca nos hubiésemos conocido [... ] y no te quiero hablar para preguntar, porque tengo miedo, como siempre, a que no me respondas.
Respiro a mis adentros, me persigno en nombre del padre, del hijo , del espíritu santo. Dejo el teléfono, tomo whiskey, lloro en silencio y vuelvo a hablar conmigo, a preguntarme una vez mas: hasta cuándo todo ésto?
No veo la hora de que nazcas, así por fin podré morir, o por lo menos morir yo, el que está escribiendo esto.
Sol y brisa
Sentí el viento suave de Berlín, en la mejilla, en la oreja, desde atrás, y el aroma a tarde post lluvia soleada. Fue suficiente para hacerme volver.
Cuando todo se está por descarrilar, aparecen en la memoria los recuerdos que nos hicieron felices. Nos piden que nos quedemos, que todavía falta mucho. Es verdad que uno vuelve, a los lugares donde amó la vida.
El vals de la guerra
Es tanto lo que procesa la mente por segundo, que un ensayo de 500 palabras describiría apenas lo que tarda una paloma en aletear dos veces. Es difícil, calmar a las bestias.
Así y todo, aislando del huracán de sentimientos un grupo selecto de patrones repetitivos, nos hacemos la misma pregunta una y otra vez.
Cuándo fue que nos convertimos en ésto que somos?
Intentar buscar una respuesta parece simple pero no lo es, nos remite a un punto de partida y a una sucesión de eventos desafortunados, a la repetitividad de malas decisiones, a los narcóticos, y sobre todo a la evasión de las culpas internas.
Pero con el pasar del tiempo, no solo intervienen mas hipótesis, sino que sobrevienen mas preguntas, y una que nos acorrala entre tantas es: Ya nos convertimos en lo que realmente somos? o todavía queda mas camino por recorrer?
Me cuesta pensar que es el fin de lo que somos, porque con esa línea del pensamiento, el tiempo no es mas que tiempo, no sirve para aprender, no sirve para destruirse ni para reinventarse. Se que no es así, que estamos en cambio permanente.
Está en nosotros la decisión de ser lo que queramos ser. Personas de bien, personas de mal, claras, oscuras, transparentes, impenetrables. El misterio como capa de la psicosis disociada o la psicosis misma como estandarte de la felicidad incomprendida. La preciosura de ésta esquizofrenia, la amargura de la no-soledad. El silencio inexistente.
La mente se venga contra el propio cuerpo, porque no procesa el dolor, por el contrario lo abraza, el que siente las punzadas es el corazón, a lo sumo el sistema nervioso, pero la cabeza puede tranquilamente transformar todo en placer, en satisfacción personal, en dopamina o en miligramos de locura, alimentando un alma descarriada o apaciguando los tornados de ésta noche.
Cuando todo pasa, como pasa siempre, duele la vida, duele el pecho, duelen los huesos rotos, los golpes ajenos y los propios, el ruido de los casquillos en el suelo, casi imperceptibles por la resistencia del ruido del tiro, la plenitud. Pesan las lágrimas lloradas y el río salado que alberga el corazón.
El cuerpo sana y cicatriza. La mente tarda un poco más.
Escribí
Como me angustia tocar este blog con ira. Con furia. Pero es lo que es.
Cuando lo veas venir, escribí...y eso estoy haciendo.
"Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose." Julio Cortázar.
Pero la fe es la esperanza redoblada, me dijeron. A si? entonces la ira es la tristeza con escudo.
Como siempre el corazón se acelera, aumenta la presión sanguínea. De a poco uno va sintiendo como se tensan los músculos de la espalda y nos encontramos a nosotros mismos con las manos semi apretadas, subiendo apenas el tono de voz, verborrágicos en el habla, tirando palabras mas rápido de lo que la boca puede procesarlas. El torso se endereza, empiezan a reaccionar los músculos de las piernas, nos paramos, ya no aguantamos estar sentados. Empiezo a respirar mas rápido porque me doy cuenta que el consumo de oxígeno que demanda mi cuerpo no está siendo suministrado como corresponde y duele, me empieza a doler el pecho, como si fuese un destornillador apretando contra la izquierda del esternón y los pulmones agarrados con una prensa, apretando para que no pueda respirar.
Siento en la cabeza la sensación de hacer fuerza , de intentar levantar algo muy pesado, como se apaga un poco la tele, se hincha la vena de la frente, la sien, la de los costados. Se agruesan las arterias y yo, nosotros, mas agitados, ya casi no vemos nada, enceguecidos, no escuchamos, no pensamos. Me está ganando, Quien te enoja te domina y me siento dominado, se, y lo se , que me estoy enojando.
ahora no, ahora ya pasó, claramente ya estoy mas tranquilo, pero intento recrear el momento para que entiendan lo que se siente, el enojo si bien es un denominador común, genera efectos disjuntos en las personas.
Una vez enojado y consciente del enojo es difícil, es difícil separar ese enojo del propio cuerpo para poder calmarlo sin ser un animal, usar la razón, la inteligencia, la bendita inteligencia que nos dieron para no actuar como un incivilizado, pero siendo inteligente uno no se calma. siendo inteligente no me calmo. He desarrollado la capacidad de calmarme hablándome a mi mismo, pero si el enojo es muy grande no sirve, no sirve de nada.
También supe a lo largo de los años crear una suerte de caja, donde guardo la ira, acumulo fuerza e impulsos nerviosos y los encierro bajo llave en esa caja de mierda, negra, llena de caos y la abro, la abro cuando estoy adelante de una barra pesada, cuando estoy delante de alguien que merece ser castigado, la abro cuando se que no la puedo volver a cerrar hasta que no se vacíe por completo.
Cuando la ira sale, el cuerpo no duele, duele el alma. Cada piña, cada cuchillazo, cada tiro, le duelen a la mente, a mi mente, que está alborotada. Cuanto mayor es la fuerza, mas sufre la cabeza, teniendo que soportar la asimilación nerviosa de sentir el dolor de las manos y convertirlo en las fuerza, de transformar los golpes en el fuerzo en gritos de aliento para no arrodillarse. Quién es entonces el que sufre mas dolor? la pregunta se responde por si sola.
Mas tranquilo cuando el cuerpo baja la temperatura, duelen las manos, las articulaciones, se ve la sangre, se tocan los huesos, las fisuras, se sienten los cortes. En el momento todo es infierno, hasta el mismo cuerpo, pero mas tarde , en la calma, permanece el dolor, la resaca de la violencia desatada sin medida, los remanentes latidos errantes del corazón que quiere volverse a acomodar y no puede, que le cuesta, que todavía pincha como ese destornillador. Y hay dolor, que aparece, y no deja de aparecer. Mucho dolor, todo se traduce al sufrimiento que nos hunde y nos deja hechos mierda, desalmados, en pedazos, sin saber qué pasó, cómo pasó.
Leo un minuto atrás esta nota y no reconozco lo escrito por los vestigios de la impotencia que quedaron en los ojos, sigo tan desatado que no se quién está escribiendo esto, o por qué. Acá estamos, florecidos, en un estado de alerta horrible que no nos deja comer, no nos va a dejar dormir, no nos deja caminar en paz, en un limbo asqueroso mediador entre los hombres con calma y el perdón de los pecados, de los pecadores siniestros, de los siniestros, entre Dios y la luz del ángel Lucifer.
Que tragedia sobre la cual caminamos, pensando en reventarnos la cabeza contra el cemento o volarnos el cerebro de un tiro para escapar de éste estado inverosímil en el que solo somos capaces de nosotros mismos para escribir estos versos y nada mas. Hasta que no hagamos fuerza, hasta que no abramos la caja, todo va a ser igual, una delgada línea entre la calma y el suicidio.
Luz divina
Otra vez esta hoja en blanco. Otra vez vos, la voz, el ritmo de zamba que nunca avanza, la tormenta de arena.
La gitana tomó las cartas y le dijo que se iba a morir de un tiro, y él , desde ese día, no le teme a la muerte. La abraza, la busca, se burla de ella cuando le pasa por al lado. Yace en la naturaleza del ser humano, y es de público conocimiento, el no saber cómo ni cuándo vamos a morir. Por eso la vida es vida y no solo un conjunto finito de segundos consecutivos, agrupados y ordenados con descendencia y ascendencia que crean el perfecto sistema, la sinergia. Nace de los patrones que van y vienen para darle métrica a la poesía escrita con el ruido de los pasos que hace la gente al caminar, con el aroma de los besos de primavera, de pausas, de a corcheas, abrazo, abrazo, mirada, abrazo ...abrazo...mirada. Que maravillosos, el mundo y el corazón.
Entonces saberlo es escénico ?
Qué cosa?
Saber cómo nos vamos a morir.
Tal vez saber cómo no es tan trascendental.Saber cuándo sin saber de qué forma, eso si sería una apuesta. Imaginen despertar mañana sabiendo que nos quedan 50 años, o 50 minutos. Qué disruptiva la respuesta, preferirían saberlo? es ése tiempo inamovible? o solo se puede calcular en un segundo preciso antes de tomar una decisión equivocada?
Cuándo me voy a morir?
Está seguro que quiere saber eso?
Si!
Usted morirá en 37 años, 2 meses, 21 días, 5 horas, 17 minutos y 32 segundos.
31...30...29 y bueno puede hacer la cuenta del resto.
Ah si? está segura?
Claro que si, las cartas no mienten.
Entonces el hombre que hizo la pregunta salió de ese lugar, subió al edificio mas alto que encontró cerca , buscó un balcón y saltó, con una nota en el bolsillo que decía: el destino no está escrito.
La gitana no se inmutó, porque las cartas no contemplaron la decisión del hombre, las cartas usaron el pasado y el presente para predecir el futuro, pero el hecho de querer predecirlo, ya lo está modificando. Saber que nos vamos a morir de un tiro no nos hará querer escapar de todo tipo de armas? alejarnos?.
Saber que vamos a morir ahogados no nos querrá alejar del agua?
No confundas el cómo con el cuándo. El cuándo cambia segundo a segundo? tal vez el cómo es lo que permanece inalterado. Tal vez por eso la gente en vez de preguntar cuándo, pregunta cómo?.
Le preguntan mucho a usted? señora Gitana, cuándo van a morirse, o cómo van a morirse?
No tanto como se imagina, consultan mas sobre el amor y sobre el dinero que por la muerte misma, la gente ya le va perdiendo el respeto incluso a las cartas. Cuando escuchan algo que no quieren escuchar dicen que es palabrerío barato. Cuando escuchan buenas noticias, abrazan la clarividencia a un punto religioso. Humanos.
Y entonces dónde está el truco?
No hay truco.
Cómo que no hay truco? tiene que haberlo.
Somos Gitanos, no clarividentes. Una cosa es la percepción y otra cosa es el horóscopo, la astrología; hay tantas magias y tantas energía dando vuelta que es complicado dar en la tecla del tiempo. Por eso solo lo manejan dos personas. El destino y el universo. Vos ya lo deberías saber.
Si, pero y Dios?
Qué tiene Dios?
No puede hacer nada? no es él quien decide sobre la vida y la muerte, la creación?
Estás mezclando las cosas y haciendo muchas preguntas, vos me dijiste que hablabas con Dios.
Así es.
Y entonces por qué no le preguntás a él cuando te vas a morir, o cómo?
No me quiso contestar, me recomendó que si quiero saber esas cosas que lea la viva del domingo o que vaya a ver a una Gitana y acá estoy, con mas dudas que respuestas.
Es medio egoísta pensar que la vida de una sola persona puede ser mas importante que la de toda la humanidad, cómo cabe en la mente que la atención de Dios pueda ser puesta en un solo ser?
Hay aproximadamente 7 punto 53 miles de millones de personas en la tierra. Un día tiene 24hs, cada hora 60 minutos, cada minuto 60 segundos. entonces un día tiene 86400 segundos. Quiere decir que en un día, POR SEGUNDO, Dios debería prestarle atención a 87153 personas. Difícil no? pero así y todo aparentemente puede.
Era mas fácil creer en Dios cuando no existía la iglesia, demacararon todo.
La gitana tomó las cartas y le dijo que se iba a morir de un tiro, y él, sabiendo ésto, confronta todos los días a la muerte, cerca de lo que debería matarlo. Tenemos un contrato con Dios, somos su herramienta, y mientras así sea, somos inmortales. El problema es que cuando uno tiene una parte del poder de Dios, se cree Dios, pero no lo és, ni con un papel en el bolsillo que dice: el destino no está escrito.
De Italia
Qué escribo cuando escribo ? por qué escribo?
El dolor me va y me viene en el pecho, como el clima de éste Diciembre, tan errático, caluroso y fresco. Tan volátil. No recuerdo ya cuantas veces hablé sobre la lluvia, sobre las drogas, sobre ellos, el despertar. Es que me he cansado ya de ser reiterativo, y no es que no tenga cosas nuevas para contar, sino que es tan monótono e intrínseco el deseo de contar sobre estos versos, de escribir sobre los tópicos, como fumar un cigarrillo con un whiskey, como tomar café y teclear, son duetos, asociaciones indestructibles.
Ayer estaba discutiendo conmigo mismo sobre la convivencia de los opuestos, todo surgió de una situación. Tomando un café en Oss, un lugar muy ameno en las inmediaciones entre Nuñez y Belgrano, mi amigo el Tano, siendo una de las personas que atienden a la gente, pasa por detrás mío , me agarra del pellejo de la nuca y me dice al oído con un español Europeo:- "vos siempre vestido de negro e, facho de merda, cuándo nos cagamos a palos un rato?" y yo me le río y le digo: no te quiero pegar Tano, para que la violencia? ajajaj Porque tenes miedo me dice, no te pego porque es como tirarle a la cruz roja! exclama.
Tirarle a la cruz roja es una frase de guerra que se decía cuando un blanco estaba regalado. Es de público conocimiento que la enfermería de ambos bandos no podía recibir ataques del bando contrario ya que se considera parte indefensa y no hostil del campo de batalla.
Te parece tano? por qué tan violento? entre risas le pregunté.
Y al instante me soltó un comentario sobre el café al que yo le seguí la corriente.
Con el tano nos queremos, es un gran tipo, laburante, amante de buen whiskey, del café, de un buen cigarro. Amante por naturaleza sanguínea, empedernido y antifacho.
Antifacho tatuado eh, con la frase, el símbolo, el blanco, casi full combo. Así y todo, tanto él como yo somos dos personas inteligentes que no vamos a andar generando violencia por generarla, lo mas importante es y será la seguridad de la gente, la paz. A él le gusta joderme con que soy Facho por como me visto, por algunas actitudes, o frases, o porque le pregunto cada tanto qué opina de Benito Mussolini. La verdad es que si fuese facho no tendría la tolerancia que tengo para con los Judíos, los negros, los homosexuales, etc. Hablamos de un fascismo acotado, a las larvas de esta sociedad de mierda.
Pero si fuese un facho estricto, y él un antifá a rajatabla, no podríamos ni vernos, y en eso reside la esencia de éste ensayo. Tanto él, como yo, convivimos, nos apreciamos el uno al otro, tenemos ideologías disjuntas e ideologías compartidas, pero convivimos.
Yo convivo con el gremialista, porque a los otros no los cuento. No es que los estoy desmereciendo muchachos, solo que ustedes ya saben, que si la cosa se pone picante se esconden atrás de él, entonces si vamos a los papeles, el problema lo tengo en efecto, con uno solo.
A mi me gusta el orden. A él, el caos.
Me gusta la paz, a él la guerra.
Yo prefiero una Glock 17 9mm ,precisa , rápida. Él una Beretta 96 45, robusta y quilombera.
A mí me gusta el consenso. A él le gustan las piñas.
Y así puedo seguir hasta el final de los días. La inteligencia vs la fuerza.
Pero con qué fin? no es mejor destacar los rasgos que se nos parecen? lo que nos hace lo que somos. La seguridad de la gente, el bienestar de nuestros seres queridos. y lamentablemente el placer de la violencia.
Entrever
Vimos tanta sangre que el sol se nos tiñó de rojo.
Hay que arrancar con una frase que establezca las bases de lo que será el resto del ensayo, porque sino la gente se sorprende innecesariamente mientras lee y no buscamos exaltar a nadie de su asiento, por el contrario, la idea es que la lectura sea lo mas amena y llevadera posible, para evitar que los corazones tomen carrera. Los suyos, y el (los) míos.
La sangre tiene una particularidad muy preciosa, el color.
De chicos aprendemos que la sangre es Roja. por los manuales de ciencias naturales, por la televisión, por sea cual sea el medio, la sangre, para todos es roja. Lo cual tiene sentido porque el corazón también es "rojo" diría uno, tiene sentido porque lo veo bien rojo en las fotos de los libros de medicina modernos. Es roja, no hay con que darle.
Según la universidad de triple doble v punto google punto com punto ar, el rojo de la sangre se lo da el hierro de la hemoglobina, y la particularidad del hierro es que toma distintos tonos de rojo al interactuar con otros elementos. Dicho esto, cuando la sangre transporta oxígeno, es de un color rojo mas brillante, propiamente el rojo de manual que describimos hace unos segundos. Ese rojo intenso y fuerte está, en un cuerpo que vive, cargado de pasión, de energía, de amor por qué no, es rojo fuego y otra vez no hay con que darle a esa data. (me gustaría igual saber cuántos de ustedes vieron la sangre fluir por un cuerpo desde adentro para dar fe de la verdadera matiz del color).
Por otro lado, cuando los glóbulos rojos (valga la redundancia) depositan el oxígeno que estaban transportando , la sangre toma un color mas apagado, mas oscuro, mas color malbec seco 2013, color bordó, rojo daredevil. Éste color es compartido con la sangre que le extraen a uno en un análisis o con la que se ve guardada en los contenedores plásticos para transfusiones.
De todas formas, hay un tercer tono de rojo que hace a nuestra querida sangre una preciosa actriz de telenovela y es el color que toma cuando cae al piso, cuando salpica una puerta, cuando queda manchada sobre la ropa o seca sobre los nudillos.
He visto dos de los tres tonos de rojo sangre en mi vida, lo que me permite (y me doy permiso) agrandar el abanico de tonos de rojo incluyendo los siguientes dentro de los existentes, de los cuales he visto todos:
Rojo fuego
Rojo china
Rojo bermellón
Rojo ladrillo
Rojo Pasión
Rojo bombero
Rojo cangrejo
Rojo tomate
Rojo frutilla
Rojo coral
Rojo ketchup
Rojo rubí
Rojo carmín
Rojo ferrari
Rojo vino
Rojo lava
Rojo cardinal
Rojo Madrid
Rojo terra cotta
Rojo bermellón
Rojo japón
Rojo venganza
Rojo asesino
Rojo violento
Rojo balazo
Rojo puñalada
Rojo vencido
Rojo resucitado
Rojo sangre
Por cada tono de rojo, existe alguien que lo vio y dijo: éste tono de rojo no se parece a todos los que conozco, tendrá nombre? o lo puedo nombrar?.
Hoy cuando amanecí y entreabrí los ojos, estaba mi perro acostado conmigo , la ventana abierta y el sol que entraba pleno, del cual vi un rayo de luz casi divino, entre mis ojos mitad abierto mitad cerrados. Respiré la paz de la mañana, la tranquilidad que había en mi casa, me percaté del momento, y lo viví, lo sentí eterno, había silencio, interno y externo, fue una sensación de plenitud y contemplación de la gracia de Dios exquisita , placentera. Terminar de abrir los ojos, empezar a sentir el dolor en el cuerpo, el sueño, el tener que levantarse, y ver como esa luz deja de ser maravillosa y es solo otra luz mas del sol. Me senté en la cama e hice un recuento rápido del pasado y del futuro, para saber que me falta, que tengo pendiente, que tengo hoy y que no tengo más. Así arrancó mi día.
Por cada tono de rojo, existe una persona que vivió para contarlo, y nosotros vimos tanta sangre, que el sol se nos tiñó de rojo.
Padre nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día y perdona nuestras ofensas así como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal...
líbranos del mal?
entonces debería decir: y líbranos de nosotros mismos, del deseo, de la sed de sangre, de la ira, de la violencia, del frío del invierno que intenta congelar la sinápsis sin éxito y del verano que intenta encender algo que ya está ardiendo. Líbranos del pasado, del fututo, de las tomentas mentales, de los silencios punzantes, de los infartos repentinos y de la muerte súbita. Líbranos del mal? Amén.
Del empezar
El problema con todo esto es que nunca se nos preguntó si queríamos formar parte...de todas formas hubiésemos dicho que si, pero la formalidad de la pregunta nunca existió, de un momento al otro quedamos dentro, por lo menos en mi caso.
Ir
A veces, la mejor opción es desaparecer por un rato.
