Morir

lunes, 21 de mayo de 2018

Yo se que me voy a morir. Todos lo sabemos.

Por eso, y en real consecuencia, los mortales deberíamos amar la vida.

Yo se que me voy a morir, no se si voy a morir de amor, de extrañarte, de dolor, de viejo.

No se si voy a morir en un accidente, a manos de una enfermedad o de un buen tiro en el pecho.

Tampoco se que elegiría si me dieran a elegir.

Tal vez es muy temprano para andar pensando en ésto.

Lo importante que rescato de estas líneas es que los treinta y tres sabemos que no somos inmortales, que nos podemos morir. Mas no por eso somos mas o menos vulnerables, no nos malinterpreten.

Quiero dejar de mirar por encima de mi hombro cuando salgo a la calle.

No quiero tener más un cuchillo en el bolsillo.

Quiero que el pasado se cobre todas las que le debo para decir desde acá estamos en cero.

No quiero seguir debiendo,  ni deber mas de lo que debo.

Hoy decido frenar los quilombos, no crear mas pecados nuevos.

Hoy freno. Prometo que freno. Basta.

Así que a quien cobre, a quien lea y sepa, a quien tiene que venir a buscarme. Que venga. A saldar las cuentas de una vez. Yo se que me voy a morir, sin deudas.

Mayo

jueves, 3 de mayo de 2018

3 de Mayo.


Que fácil es escribir cuando ya pasó. no?

Es como caminar por las cenizas de un incendio forestal, a las 10 de la mañana, en campera, con mucho frío, un par de días después del desastre.

Tal vez es la mejor analogía que encuentro para describir lo que pasó y lo que pasa. Como se espejan la paz, la calma, del sol pegando en quien camina por sobre troncos negros, pisando tranquilo con sus botas, tomando bocanadas de aire puro y helado, mirando a su alrededor, pensativo. Con el verbo de frenar y seguir, con la templanza del invierno, sin poder creer, que hace días atrás, este mismo suelo fue escenario de uno de los fuegos mas grandes que vio la tierra media.

Era desastrozo. Los camiones bomba no podían controlar tanta fogata. El humo imposibilitaba la respiración, era caótico, era más que caótico, era un manicomio desatado;
El fuego avanzaba sobre los altos pinos con ira, como si estuviese enojado, hervido de haber ardido, feliz dentro de su rabia de destrucción, y avanzaba, avanzaba a pasos agigantados sobre esos altos pinos.
De a pares, de a tríos, iban cayendo los árboles, se iban moviendo las rocas, iban temblando las tierras a medida que el fuego avanzaba y destruía, imparable, y la fuente, impertérrita.

La gente sabía que solo quedaba una cosa por hacer, aguantar.

No podían hacer otra cosa, ni siquiera pedir auxilio, nadie iba a saber apagar ese incendio, era de los que se apagan solos.

Mis incendios empiezan en Abril, y se apagan en Mayo.

Hubo mucho fuego en esta mente, en este cuerpo.

No sabemos todavía que quiso quemar. Si el recuerdo, si el presente, si las rejas que nos separan, o si fue todo un invento para dejar salir al que ya todos conocemos, que escribe en este blog sin permiso y se jacta de tener facultades que no tiene. Que te crees imprescindible, si, te estoy hablando a vos, no sos imprescindible, te puedo arrancar de mí cuando quiero, pero tengo todavía la esperanza de que entiendas que no podés hacer mas esto que hiciste, porque nos hace mal a todos.
Estamos en Mayo, ya no hay mas incendio, ahora si MANDO YO. Y que este invierno te condene a quedarte bien quieto y congelado.

TODAVIA NO ES MAYO

lunes, 30 de abril de 2018

Todavía no estamos en Mayo.

















AHORA MANDO YO


























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Madrugada del sábado 27

viernes, 27 de abril de 2018

Me prometí, de alguna manera, no escribir nunca jamás esta historia. Hacerlo sería dejarla ir, por completo, y no quiero, de ninguna manera y en ningún sentido. Me rehúso completamente.
No voy a escribir sobre aquel día, no traiciono la promesa. Hoy escribo sobre hoy, redundante, lo que sería en realidad, 27 de abril, viernes por la tarde. In situ.


Me avasalla un dolor de cabeza punzante a ambos lados del cráneo. Siento una tensión en el cuello que lo (nos) alborota, es un dolor constante, como una vértebra corrida, como un tenedor rascando un plato, un par de uñas bailando sobre un pizarrón, sin cesar. Me está desarmando.

La vista me va y me viene, como aquel octubre, muy próximo al pico de estrés, pero esto es distinto, yo lo se. También intuyo que hay dos caminos reales por los cuales puede estar pasando esto con mi cuerpo.

Camino nro uno. El lunes comencé un nuevo trabajo, a cargo del proyecto de fusión de una compañía metalúrgica muy importante con una empresa de robótica italiana. Toda, casi toda esta semana, fue pura y exclusivamente capacitación.
El proceso de borrar archivos viejos de la mente y meter nueva data es algo cansador, más si se es activo como nosotros, que preguntamos y somos inquietos.
Tal vez la postura forzada de mostrarse siempre derecho. De no poder relajarse como uno quiere, donde uno ya se conoce. La gente nueva, máquinas nuevas, planillas nuevas, problemas nuevos, todo un universo nuevo, caótico, inmerso en si mismo, y nosotros. Nosotros, un punto que llega desde otro plano para insertarse en la sinergia de este caos que funciona (no sabemos como), con el fin de conocerlo, estudiarlo y mejorarlo.
Escrito así tendría algún sentido la falta de energía un viernes a esta hora, la facultad que se viene, el finde largo que nos espera (donde obvio, se dormirá y se trabajará), el calor de mierda, todas cosas que suman al mareo, al dolor, a las ganas de darle un cabezaso a una pared.

Ahora bien, retomando lo prometido, porque sabemos que no puedo (ni quiero) escribir nada sobre esa madrugada...Hoy no puedo con ellos.

No estaría pudiendo desde el momento cero. Éste es el camino número dos, el peor. el que existe en el plano mental que escapa a la oratoria. El de la mente que domina.
No puedo con ellos, no los puedo callar, ni calmar, no los puedo apaciguar en lo más mínimo.
No me había pasado en años anteriores tampoco, que yo recuerde. Me está pasando ahora.
Será por los 5 años?
Será por el calor y la humedad de mierda que reinan en este abril del orto, que se robaron mi frío, el frío que calma a las fieras. Hoy tengo este calor, este calor del orto, volcánico, 31 PUTOS GRADOS y yo con ganas de explotar desde adentro, de que me reviente el balde al carajo, para poder cerrar los ojos y no sentir mas dolor.
No quiero que me duela mas. Ni el cráneo, ni el cuerpo, ni el pecho.
No es por ustedes, yo se que en el fondo no son. Tal vez haya algo mas, que no estoy viendo, que no estoy detectando dentro mío. Alguna enfermedad, no se.

Solo quiero, que por hoy, se callen. Por hoy por favor.


Viernes 26 de abril.

jueves, 26 de abril de 2018

Si quisiera escribir en un ensayo detallado como es que vienen los asuntos referidos al mes de abril, los títulos o subtitulos del mismo empiezan a llamarme la atención.

En orden serían:

Enamoramiento
Misterio
Esfuerzo
Utopía
Coraje
Gloria
Caos
Ruptura
Disociación
Separación
Sufrimiento
Entendimiento
Cicatriz




Por lo menos así, en un tirón de las primeras palabras que se me ocurren. 5 años después, acá estamos.

Hoy, viernes 26 de abril. Estaríamos parados (si vemos a gran escala, un lustro para atrás) en Utopía, Coraje y Gloria. Así, tres palabras en menos de 24hs. Utopía habrá durado hasta las 10 de la mañana, mas o menos, cuando aquel viernes le dije que iba a verla aunque mi calendario no me situaba en ese lugar, en ese horario. Fue, es y será utópica la fantasía que tuve con ella, de estar juntos para siempre. Lo que el destino a veces no nos cuenta, es que se puede estar junto a alguien por siempre, sin la necesidad de estar cerca uno del otro.

Después de las 10 de la mañana (horario mas o menos), comenzó un proceso de ...cómo explicarlo, antiboicoteo, todo lo contrario a tirarse abajo a sí mismo. Fue una suerte de arenga personal y contínua, de vos podés, de dale para adelante. Comenzó a gestarse Coraje, quién floreció aquella tarde, pasadas las 17:20hs, cuando en medio de un descampado, cerca de la intersección de General Paz con San martín, sus pies se elevaron unos centímetros del suelo, las nubes no se movieron, mi corazón latía al ritmo de una batucada, y nos besamos con la poesía no escrita de todos los poetas, con la valentía que le faltó a quienes se rindieron en todas las guerras. Fue el beso bravo, el beso tierno, el beso suave, el que dice todo con existir. Un grano de arena en  la basta playa de todos los besos dados y a la vez toda la arena del mundo.
Para llevarlo a la oratoria, uno nace varias veces durante su paso por este mundo.
Nace cuando nace, del verbo llorar en una maternidad.
Nace cuando se despierta de una siesta de 3hs sin saber dónde está, cómo se llama, qué día es, ni para qué vino al mundo.
Uno nace cuando prueba por primera vez el dulce de leche.
En su primer día de Colegio.
En el nacimiento de su hermano.
En el beso y el abrazo de su padre un martes cualquiera.

Vivimos renaciendo.

Pero como nací ese día, en el instante en que nos besamos, no había nacido nunca.
Me reinventé, de mil maneras, durante los segundos, largos segundos, que duró ese beso. Que fue todo.
Mar y guerra. Coraje, decisión.
Honor y Gloria.


Si quisiera escribir en un ensayo detallado como es que vienen los asuntos referidos al mes de abril, éste apartado se llamaría, Viernes 26 de abril.Utopía, Coraje. Gloria.

Que curioso, hacía tanto no escribía sobre ella.


Despedida

martes, 17 de abril de 2018

El viernes 13 de abril hice semi pública mi renuncia al trabajo en el cual estoy hace casi tres años. Quiero poner estas palabras a mis compañeros en este blog, porque se me olvidan los discursos y mucha gente dice que son bastante lindos y motivadores.


Dicen que el mundo es de los que arriesgan. Supe leer hace algunos años y me quedó esa frase grabada a fuego lento en las pupilas. El mundo es de los que arriesgan, y hacía eco dentro de mi cabeza. Todo proceso en general tiene la misma forma de desarrollarse, en el trabajo, en el estudio, en todo lugar nuevo al que vamos y en todo lugar viejo que dejamos. El principio de todo es la incertidumbre, prima hermana del miedo, porque el humano le teme a lo desconocido. El segundo paso es la aceptación, donde uno se percata del riesgo inminente que supone cambiar, lo reconoce, lo acepta. Luego viene la decisión, el momento clave, sin lugar a dudas, en donde tiemblan un poco el continente propio, donde hace ruido en serio, bien adentro del deseo. Esa decisión es el punto de inflexión de todas las curvas, porque de ahí para adelante cambian las pendientes. Después de decidir, hay que hacer, con convicción, mirando hacia adelante, y no hacia el costado añorando el camino que uno deja. NO. No está permitido mirar para atrás ni a un lado, solo hacia adelante, al objetivo, que es crecer e ir atesorando gente querida en el camino, porque no somos mas que las sonrisas que nos recuerdan después de partir.
Después del accionar se entra en un ciclo de chequeo constante, en el cual uno verifica el peso y la incidencia que tuvieron sus acciones a lo largo del proceso, las retoca y las reaplica, las vuelve a chequear, y así, se aspira de a poco, a una mejora continua.

Llega un momento en el cual el ciclo repetitivo se rompe, y entramos en la etapa de contemplación, de cierre, donde ya no hay nada mas que aplicar, donde revisamos lo aprendido, lo tomamos como propio y nos retiramos, hacia metas mejores, hacia mayores desafíos.

De Agira no me llevo una planilla, ni un procedimiento documentado, ni siquiera se si en unos meses me voy a acordar del funcionamiento de un compresor, o del diagrama de flujo del gas. Cilindro, Radiador, Separador. y al final CARS, Cilindro, Amortiguador, Radiador, Salida. Gracias Adri, por las reglas memo-técnicas.

De Agira me llevo el recuerdo de la concha de la madre del puto Bonoris. Me llevo las risas matutinas, el mate tamaño shot de tequila de Pato. El maletín de Roberto, el buenas tardes de Roberto. Llamamelo al Pelotudo de Freire. Las comidas en lo de la vieja. Los " Javi, tus viejos , eran primos?" pregunta a la cual vale responder con otra pregunta, que claramente era:- "Carlos, vos sos hipertenso?". Hay algo mal que no está bien. Me agarra un ataque de caspa. Aparantemente la rayita es el hueco. Vamos a ahorrar 500 u$s en la válvula y vamos a gastar 7000 en ir hasta Rusia a cambiarla. Esta murga se las pica. Lo que pasa es que la banda está borracha. El  dedo de Juane. Hay que aflojar con el fernet a la mañana muchachos. Las aceleradas de Rossi. Bum bum, segunda larga booooooooom. Al rulo, al caniche toy. "Tio, tenemos que hablar que no me alcanza la guitarra". Que te pasa? Gil de mielda!. Entendiste Atila? Si...cómo era?? Y tantas otras cosas que me vienen a la mente cuando busco reirme sin que nadie lo sepa.

No me llevo las iras, ni los disgustos. Eso es lo primero que se olvida, como si el cerebro tuviese una suerte de mecanismo de autoboicoteo para que extrañemos lo que dejamos, olvidando lo que nos hacía mal y recordando solo lo bueno. De alguna manera algo hicimos bien, porque el tamaño de buenas memorias excede por escándalo a los momentos de angustia.

A ustedes, que me acompañaron desde el primer día, les deseo coraje, coraje para entender que este lugar no es una cárcel, que hay mucho mundo ahí afuera esperando a ser vivido, y que nosotros somos corazones libres.
Les deseo sabiduría, para comprender como dejar los problemas de Agira en Agira, cosa que me costó mucho tiempo, pero creo haberlo logrado en un porcentaje.
Les deseo cariño, para que se quieran entre ustedes, que son lo mas grande que tiene esta empresa, la gente. Y les deseo paz, mucha paz para que la frecuencia cardíaca no los afecte como a mí, cuando la violencia era inminente en los pisos de la planta.

Recuerden siempre, que son Argentinos (salvo por un par), y el himno nacional decía:

A vosotros se atreve, Argentinos.
El orgullo del vil invasor,
Vuestros campos ya pisa contando
Tantas glorias hollar vencedor.
Mas los bravos que unidos juraron
Su feliz libertad sostener.
A esos tigres sedientos de sangre
fuertes pechos sabrán oponer.

Entonces hagamos eso, en alza a la opresión, levantemos la mano, discutamos, busquemos el choque, no seamos conformistas. Afrontemos los cambios, corramos riesgos, que hay mucha vida por vivir todavía. Como dije siempre, una vida sin valentía, es un infinito camino de vuelta.

Estoy muy seguro que el universo nos va a volver a cruzar, y cuando lo haga, bienaventurados seremos todos, que nos encontraremos mas vivos, mas fuertes, mas felices y mas unidos.

Los voy a extrañar mucho.

Un fuerte abrazo,
Facu.

Viernes 13

domingo, 15 de abril de 2018

Cuando las palabras exceden al propio vocabulario,
cuando queda todo por hablar,
cuando el tiempo tira al mismo tiempo para abajo,
cuando el horizonte se empieza a doblar.

Cuando la pena ya no vale la pena,
cuando el domingo dura un partido de ajedrez,
cuando es eterno el corazón que condena,
cuando es viernes trece, otra vez.

Cuando la resaca se acuesta conmigo,
cuando el sol débil ya curte la piel,
de ese tiempo que anda sin riel,
que cae dulce sobre el basto castigo,
que no tiene  perdón de haberme dolido,
ni autorizado está por la real academia,
así y todo, se duerme y te sueña,
como esperando por magia el olvido.
Ay corazón que he vivido!
sin santo, sin manto y sin dueña.

Cuánto hace falta pregunto
para olvidar abriles en el florero
para dejar las alas sin vuelo..

Lluvia

jueves, 12 de abril de 2018

Y es que las gotas de lluvia sobre el techo recrean, tienen memoria.
El agua cuando golpea , trae, como el viento, a mí, una serie de recuerdos míos, tuyos.

Fue una noche de invierno, crudo, antes de que te vayas. El frío era de los que hacían estragos en las articulaciones, y nosotros, recién salidos de la ducha, nos apuramos a meternos en la cama.
Siempre me gustó eso de tocarnos un poquito los pies por debajo de la sábana, cuando todavía no estaban transpirados, cuando nuestros cuerpos todavía acarreaban la placidez de la ducha, el calor seco.

Los huesos se acomodaban en la cama, grande, y todavía fría. Vos me dabas la espalda, nosotros te abrazábamos y sentías, por primera vez en el día, que nada te podía lastimar.

Esa noche, minutos después, se largó a llover.

La lluvia, que tan desvalorada está, es agua cayendo del cielo. es AGUA cayendo del CIELO. La lluvia es un milagro y nosotros, tan cortos, tan terrenales, que andamos quejándonos.

Cuando las gotas empezaron a golpear el techo, yo empecé a enloquecer. No podía tener fuerte la soga que nos ataba, el ambiente me generaba una excitación incontrolable. Mis receptores nerviosos se percataron del gran porcentaje de tu cuerpo pegado al mío, y vos también te diste cuenta de que sola, con cada gota, buscabas que alguna parte tuya que no estuviese tocándome, lo haga en ese momento.

Se dio vuelta, me besó, lento, con ese calor seco que todavía existía. todo fue calma, y después, descontrol. En minutos se desató un infierno forestal que desarmó la cama. La habitación, a puertas y ventanas cerradas, subió de temperatura, los vidrios se empañaron y se hizo la voluntad de todos y cada uno de ellos entre las cuatro paredes del purgatorio. Volaron llantos, fuerza, pasión, un desenfreno sin final de espasmos hasta que todo por fin terminó, y yo no pude escribir mas.

Me encontré con una cama toda desarmada, las sábanas en el piso, el cubrecama en un rincón, junto con mi ropa interior. El aire viciado, pesado, la luz tenue de la lámpara del escritorio. Ella tendida en un costado, casi fumando un cigarrillo. Yo arrodillado sobre el colchón, intentando reconocer lo que hacía una hora había sido mi habitación pulcra, fría, pacífica. Cómo se había convertido ese lugar de paz en la antesala del infierno? tan rápido? tan desalmado.

Ya no llovía, había humedad, al abrir la puerta de la habitación entró ese frío perfecto y descubrí que había aire después de la muerte, que no todo estaba perdido.

Me duché, pero no fue lo mismo.

Me lavé los dientes, me puse el bucal y me acosté junto a ella. Llovía de nuevo.

Apenas una parte de mi cuerpo la tocaba, todo mi demás no quería estar cerca, no la quería ahí acostada conmigo. No estaba tan cansado, ni agitado. No me gustaba el clima que había en la pieza, ni las ventanas empañadas, ni la lluvia. La lluvia que no me calmaba como siempre lo hacía.

Sentí que la había perdido, no a ella, sino a quien abracé horas atrás, con quien pensé poder estar así toda la noche, en plenitud y serenidad. Que en este momento, en ese momento ,en el que ya fue tarde, ya se había ido de mí. Otra vez un corazón sin voz, sin vos. Cansado de gritar.

Y así es que sucede, como a veces,entre otras cosas, la lluvia recuerda la ira y la lluvia, recuerda la calma.

De aquellos besos

miércoles, 21 de marzo de 2018

Hoy lo sentí de nuevo, igual que ayer.

Lo o la sentí. Esa sensación tan placentera, que duró un segundo, como un delta de Dirac.


Sentí la paz y plenitud plena, combinada con el frío de este verano (porque a fines calendarios ayer fue 20 de marzo y todavía era verano).



No les sucedió nunca eso de ir caminando por ahí, totalmente concentrados en la nada misma, en una historia corriendo por la cabeza, en una canción, o mirando las nubes, escuchando las flores moverse con el viento?

Fue algo así.

Por aquellos años, tal vez 2010, 2009, tal vez antes.

Me encuentro pleno, mirando al cielo, un cielo muy celeste con algunas nubes, perfectamente dibujadas. Plena luz de un mediodía despejado. El frío perfecto para estar con un buzito.
Las calles amplias del barrio, con la misma luz penetrando en cada pared, por las ventanas, y yo, por la vereda, tomando una gran bocanada de aire fresco.Inhalo,  aguanto, exhalo . :-" ahhhhhh. Que lindo día carajo! ".

Es algo así la sensación. me veo en primera y tercera persona, barajando una paz impensable, encontrando la belleza en los jazmines que se asomaban por encima de una medianera. Me encuentro una vez mas, pleno, con mi mismo. En ese momento hasta donde yo se, no éramos todos los que somos; o bah, estaban ahí , solo que no charlabamos tan abiertamente como lo hacemos ahora, o no muchachos?.

La sinapsis neuronal supongo que era la misma. En esa época no trabajaba. Era pura educación. Mas no así los receptores nueronales, esos si estaban a flor de piel. No había droga en el sistema. no había whiskey, no había tanta noche, y mucho menos, no había pasado ella por estas manos.

Ayer, hoy, marzo 2018, lo volví a sentir, por un segundito. Ese 2010 2009, tal vez antes, que vino a mí como un rayo cuando cae en el medio de un descampado. Me sacudió con la suavidad de una hoja seca de árbol viejo que cae en el pasto del otoño que se avecina, así , como quien se va y cierra la puerta sin hacer ruido, pero que al irse deja un dolor terrible. Con esa ambigüedad me dejó.

Habrán sido siete segundos y medio, en total y para mi es mucho. Mi cerebro habrá visto o escuchado algo que lo asoció a una cosa y esa cosa a un recuerdo y ese recuerdo a otra cosa y me llevó, como un dominó que cae por decantación , a esa memoria de felicidad y paz plena.

Osea que es posible?

Qué cosa?

Viajar en el tiempo.

Ah, claro que es posible.

Pero hay algún tipo de manual? o set de instrucciones?

Hay algunos pasos a seguir, y también hay restricciones.

Por ejemplo?

Y, por ejemplo solo podemos viajar a lugares donde físicamente hemos estado, es decir, no podemos ir a lugares pasados donde no estuvimos, por el problema de encontrarnos sin querer con nosotros mismos desde lejos. en efecto, solo podemos revivir momentos del pasado, pero no vale cambiar el accionar.

Ah, eso solo?

No, tampoco podemos quedarnos mucho tiempo allá, hace mal, por razones desconocidas siempre hace mal mirar mucho para atrás, nos deprime, no es productivo.

Algo mas?

Una última cosa, si vas para atrás, está terminantemente prohibido hablarte a vos mismo.

Y entonces vos de dónde me estás hablando? Si no sos un tiempo presente, claramente sabés cosas que yo no se.

Nunca te preguntaste si entre las voces que escuchás ahora y las disociaciones de tu mentalidad no hay alguna o algunas que tal vez, solo tal vez, hipotéticamente vengan del futuro y te hablan para cuidarte?

Obvio que me lo pregunté. vos sos la respuesta?

Y. las reglas están hechas para romperse,  y vos, bah, nosotros, nunca fuimos muy obedientes.

Pará! no me dijiste cómo vuelvo para atras!

Jaja, ya lo vas a descubrir Facundito...










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DIEZ CONSEJOS PARA EL NIÑO POETA

jueves, 15 de marzo de 2018

De Hernan Casciari.


El otro día mi hija me preguntó cómo había que hacer para escribir una poesía, y entonces le improvisé un reglamento de diez pasos fundamentales. Le dije: «Nina, escuchá muy bien este decálogo para ser poeta». Si tienen hijos, nietos o sobrinos en la edad de la inocencia, pueden arrimarlos al monitor.

I.

Hay que empezar por el principio: cada oración de una poesía se llama «verso». Después de cada verso bajá un renglón. Un grupo de cuatro versos se llama «estrofa». Después de cada estrofa bajá dos renglones y suspirá como si te doliera la panza, o como si hubieras comido huevo frito de noche.

II.

Para escribir una poesía nunca tengas el pelo demasiado limpio. Si hoy te bañaste, sentate a escribir mañana. No escribas una poesía después de ducharte porque te va a salir un cuento o un dibujo o un formulario de responsable no inscripto de la AFIP.

III.

Prestále atención a las sílabas, pero no a las sílabas que te enseñan en el colegio. En las poesías las vocales tienen un imán. En la frase «pasa el tren» no separes «pa-sa-el-tren». Separá «pa-sael-tren». Y ojo: cuando una vocal tiene acento pierde el imán. Por ejemplo, «ha-bí-au-na-vez».

IV.

Con los zapatos puestos te puede salir una poesía más o menos. Si llevás solamente medias, o si tenés puestas pantuflas, te puede salir una poesía muy buena. Si estás descalza te sale una poesía excelente. Pero si estás en patas sobre el pasto te va a salir la mejor poesía del mundo.

V.

La poesía más fácil de inventar tiene ocho sílabas por cada verso. Por ejemplo: «Es-ta-ba-la-Ca-ta-li-na». Pero si la última palabra es aguda tiene que tener siete sílabas, no ocho, por ejemplo: «sen-ta-da-ba-joun-lau-rel». Si te acordás de esto, ya casi casi sos poeta.

VI.

Las poesías se escriben en papeles sin renglones, con lápiz negro y con la goma de borrar a la derecha. Nunca escribas poesía en hojas cuadriculadas, ni con birome, ni mucho menos en la computadora. Al que escribe poesía en la computadora dios lo castiga, y en vez de una poesía le sale una canción de Miranda.

VII.

Una poesía es más recordable si el primer verso rima con el tercero, y el segundo rima con el cuarto. Para que dos versos rimen, tienen que ser parecidos en la penúltima sílaba, y tienen que ser igualitos en la sílaba final. Por ejemplo: «pe-lo-ta» y «ri-co-ta» riman. Pero en cambio «pe-lo-ta» y «biz-co-chue-lo» no riman.

VIII.

Un verdadero poeta se la pasa cazando frases de ocho sílabas en cualquier conversación. Si tu mamá te dice «¡Cuando te agarre te mato!» vos respondéle: «Muy bien, madre, has hecho un verso de ocho sílabas poéticas». Después salí corriendo antes de que te alcance.

IX.

Las poesías no tienen un largo determinado. Pueden tener una sola estrofa, o tres estrofas, o cincuenta estrofas, o las que vos quieras. Te das cuenta que llegaste al final de una poesía cuando escribís el último verso de una estrofa y sentís que te duele la panza en serio, que estás en patas de verdad, y que tenés el pelo más sucio que antes.

X.

Último consejo: no empieces a escribir poesía si todavía nunca abriste los ojos abajo del agua, si nunca gritaste abajo del agua con los ojos abiertos. Tampoco empieces a escribir poesía si nunca te quemaste un dedo, lo pusiste abajo de la canilla de agua y dijiste: «¡Ahhh! Esto es mejor que no haberse quemado nunca».

14 de Marzo

miércoles, 14 de marzo de 2018

Hoy Murió Stephen Hawking.

No es suceso menor.




En aras del ensayo, se acerca abril y tengo miedo. No se si es miedo. Es en realidad lo que siento, a los mecanismos internos de la memoria comenzando a hacer fuerza, para ver si todavía funcionan, cual engranajes. Detrás del óxido, del polvo, de la ausencia de luz en ese rincón, se esconden los abriles que pasaron y olvidamos, que enterramos bajo capas de otros recuerdos, de otras tierras.
Se acerca abril y tengo miedo, de que sea como todos, catastrófico.

8 DE MARZO

viernes, 9 de marzo de 2018

La tranquilidad invadía mi cuerpo un día muy calmo en florida, rondando las 19hs, hasta que los ví.
En ese momento, como alguien que ve pasar a dos muchachos caminando, no supe (y no tenía por qué saberlo) con quienes me estaba cruzando, claramente, por supuesto que no, y seguí caminando por una de las calles cercanas a la clínica privado modelo que queda sobre Roca.

Sin perder ni la paz ni el ritmo, con mis auriculares puestos, seguí caminando, admirando la belleza del sol que se entrelucía por las hojas de los árboles, que seguramente algún ensayo de todos los que están escritos en este blog ha sabido describir con mas plenitud, con mas energía.

Todo pintaba bien aquella tarde, la vida me sonreía.

Si bien pasaban saludando por mi mente pensamientos sobre los estudios, sobre la familia, sobre algunos problemas con mis amigos, no se detenían, saludaban y seguían, no había por qué interrumpir las quietas aguas de ese día en particular.

El almuerzo, si bien había sido apresurado, me había caído tan simpático, que no tenía ganas de enojarme con nadie.

Se acercaban las 19 en punto, el sol era naranja, había olor a jazmín.

En la calle no había nadie mas que yo, y me percaté de ello hasta que fuimos tres de repente. Los dos muchachos con los que me había cruzado, habían girado en la esquina que tenía por delante, es decir, yendo derecho veo como entran en escena por la izquierda, uno con su mochila, otro con su bolso, a unos 20 metros estaban de mí.

Mi cerebro hizo una cuenta rápida y no había razón geográfica para que aparecieran de esa mano, en esa dirección, salvo que se hayan olvidado algo, pero no tenían pinta de ser gente olvidadiza. tampoco tenían mas de 25 años, calculé en un primer vistazo, pero como no veo bien de lejos, no pude acertar tanto el temita de la edad.

La cuenta quedó ahí, yo me enderecé un poco y afirmé el paso, actué natural. Pasé por al lado de ellos, yo seguí, ellos también, listo el pollo, aquí no ha pasado nada.

A veces uno piensa mal de la gente, al pedo, pensé para mis adentros. Tenían pinta de chorritos, me reí internamente por el prejuicio nacido y muerto, y me dije, no podemos ser así con la gente. Pero bueno, fue un pensamiento, tampoco le hice mal a nadie.

De pronto, una camioneta blanca, tipo trafic, con pocas ventanas, frena de golpe bloqueando la senda peatonal imaginaria de la esquina por donde yo iba a cruzar metros adelante. No la vi venir a la chata porque no había llegado todavía al cruce, entonces mi lado izquierdo seguía tapado por las casas. La camioneta además vino de contramano, clavó las guampas cual película de acción. Se bajó el acompañante, un tipo alto, pero no tan alto, digamos metro 80, sin guantes ni nada, pantalón negro, campera de color medio verde extraño, pelo con algo de rulos. Me saqué los auriculares.

Al primer segundo pensé que había quedado en medio de un asalto, pero cuando vi, casi en cámara lenta , por debajo de la extensión de mi mano derecha en diagonal hacia el lado de la calle, el bolso, el mismo bolso que había visto hace segundos , tirado en la vereda ,supe, que venían por mí.

No terminé de girar cuando uno de los dos flacos que había visto me puso un revés en el estómago que me dobló, tocí, se me cayeron los auriculares de la cabeza, pero seguía el cable atado al teléfono, que estaba en mi bolsillo.

Después del golpe no me acuerdo mucho, pero seguramente me subieron a la camioneta. No sentí nada, ni miedo, ni incertidumbre, era puro desmayo. Mi teléfono había quedado en la calle, eso era un hecho. Sabía que si era un secuestro, alguien lo iba a encontrar, y como mi hermano entiende de cosas tecnológicas seguramente ya lo estaba rastreando y a partir de ahí iban a contactar con la municipalidad para ver las cámaras de las calles e intentar triangular mi ubicación de alguna manera. que se yo, me tranquilizaba pensar en eso por un minuto para no perder la cabeza.

Hacía algún rato mi vieja me había preguntado por dónde estaba y le contesté:"- cerca de la clínica". Avisá cuando llegas, me dijo. Como siempre.


Era una pieza hecha de paredes de ladrillo a la vista y cemento mal puesto en donde me tenían. Si mi viejo hubiese visto ese revoque seguramente hubiese puteado, porque no se puede ser tan desprolijo.
Por suerte no me violaron, pensé, hubiese sido fatal. Mira si salgo de esta, altisima vergüenza contarlo, volver a relacionarme con la gente después de eso, a parte violación, a alguien como yo, con mi vida social, sería directamente un suicidio. impensable.

Hambre no tuve, de hecho no me acuerdo cuanto tiempo estuve ahí, se que no fue mucho. Tampoco frío, de hecho hacía mucho calor de pronto, y ahora que me acuerdo, dos mediodías habré estado seguro. Uno pierde la relación tiempo espacio cuando está mucho tiempo adentro del mismo lugar.

A los dos flacos no los vi mas, tampoco al de la chata, hasta que un día enloquecí, extrañaba a mi vieja, a mis hermanos, no había hecho bardo hasta ese momento. Entonces arranqué a gritar, con furia eh, para que me escuchen.

Entró uno de los wachos, el otro estaba sentado afuera jugando a la play, lo vi por el pedazo de puerta que corrió el primero para entrar, y me dije, que raro no haber escuchado nada todo este tiempo. Seguramente estoy en una villa. Se notaba, el flaquito de la play estaba en cuero, todo tirado, las cosas acomodadas al quilombo cual tetris, había olor a encierro pero también a potrero.

No digo que no me pudo haber pasado esto de la mano de tres tipos de la horqueta, pero a mí me tocó esto, no discrimino, solo que es lo que es, y así se debe contar.

El flaco me puso la mano en el cuello, no me desató para nada, y no supe entender, cómo era atraído por mí, con toda la desesperación que me corría, pero así fue, sentí la erección del chabón en el hombro, imaginate como estaba, lejos de ser un tornado de ira, sufrí miedo, un miedo terrible para el que no nos preparan. Alcanzó a decirle al que estaba fuera de la pieza que le cierre la puerta porque estaba medio calentito.Esa noche me violó.







Unos días después, entre lágrimas, que no dejaban de brotar como cataratas desde aquel momento, mi hermano Nicolás abrió la misma puerta que había abierto el hijo de mil puta que me violó. se me abalanzó, llorando, diciéndome que todo iba a estar bien, me desató.

Salimos, era de noche, estábamos como en un tercer piso de la villa 31. Por donde pasé mil veces autopistas arriba y nunca me había imaginado de este lado de los ladrillos.

Se subió conmigo a un auto que no conocía, atrás, tampoco conocía a quienes manejaban.

En el auto Nico llamó por teléfono a papá, apenas subimos.

:"-Salimos viejo, está todo bien, vamos para casa. Le dijo.

Yo seguía llorando, pero en la paz de los hombros de mi hermano. cuándo había crecido tanto, pensé.


Llegué a casa, me abracé con mis viejos, no dejé de llorar hasta que subí como pude a la ducha de mi casa, me bañé. Ni comí. me fui a dormir.  No sabía ni la hora, pero dormí como dos días. Me dolía mucho el cuerpo, me dolían los golpes, pero estaba con mi familia.

Al levantarme lo primero que veo es un diario en la mesa que acusaba un triple homicidio en la villa 31. Al parecer se trataba de unos flacos que andaban secuestrando pibitas por ahí. las vendían en la villa por vírgenes. les daban mas plata que por los pibitos. También se llevaban adolescentes y hasta flacos de 30, no le hacían asco a nada, pero sobre todo secuestraban pendejas.

Los tenían identificados. Al tipo de la camioneta lo bajaron primero. Entró un auto a la 31 con algún tipo de permiso local para circular sin que lo baleen. Algo habían arreglado con el cabecilla de turno.se bajaron 3 personas, el cuarto esperó sin apagar el motor. Atrás había otro auto pero de ese no se bajó nadie.

Subieron las escaleras.

Abrieron la puerta y le pusieron un tiro en la cabeza, sin mediar palabra. al alto de la chata.sabían que él no me había violado, ya les habían pasado la data. Los otros dos que quedaron, sufrieron, les hicieron cosas impensables, ninguno hablaba, ninguno confesaba, pero ellos ya sabían quien había sido. El de la play no estaba ahí. estaban el de la camioneta, el que me violó, y un tercero. el de la play estaba conmigo, a una casa de distancia. Al grito de DONDE ESTA, DONDE ESTA, terminaron cantando. Uno de los tres que entraron era Nicolás ,salió corriendo con uno de los pibes. Ahí es donde vino y me sacó. El de la play no estaba cuando nos fuimos, se las arregló para escapar.

El tercero y último de los que bajaron del auto se quedó. Le puso tres tiros en el pecho al que no había sido, para que agonice un poco antes de morir, no se sabe si fue asfixia o pérdida de sangre, pero uno mas al cajón.
Con el que me violo se detuvo mas tiempo,tardó mucho en salir, los pibes se fueron bajo sus órdenes. cuando el salió lo esperaba la cana en la puerta. Cuando la policía entró a la casilla, encontraron tres cadáveres, uno con un tiro en la cabeza, otro con tres tiros en el pecho. El tercero estaba crucificado en el piso, con agujeros en las manos, en los pies, en las rodillas y la cara desfigurada. Presentaba cortes por todo el cuerpo y uno muy grande en la garganta,  que habría sido el definitivo.

Mientras, escaleras abajo, ya casi amaneciendo, se llevaban al autor del hecho en un patrullero.

Yo tuve suerte, capaz no hubiese sobrevivido a ese episodio. me salvaron a tiempo, pensé.

Ahora está todo bien, estamos yendo con Nico, Papá y Mamá al juzgado a ver como viene la causa, si todo sigue así, dice el pela que en dos meses esta afuera. Yo siempre supe que andaba en cosas raras, pero también sabía que si me pasaba algo, él me iba a venir a buscar.

Nico safó, antes de toda la movida ya habían arreglado para limpiarlo, pero alguien tenía que pagar los platos rotos.
En el diario de aquel 8 de marzo estaba la foto de mi hermano Facundo, autor intelectual y asesino. Así lo había definido el clarín.

Lo extraño, se que va a salir pronto. Lo amo y lo extraño.


Por favor, a todas las que lean esto. Tengan cuidado en la calle, no anden solas, se que los tiempos van a cambiar. Yo estoy bien, repito, tuve suerte, pero no se que hubiese pasado si el escenario era otro.
Ni una menos, por favor. Ni una menos.

(Meli , mi gamberra, está bien, y esto es ficción, pero no es nada alejado a nuestra real Argentina).

Escuché y leí

viernes, 23 de febrero de 2018

No me quiero detener en lo que pasó un ensayo atrás.
Pienso dejarlo ahí para que me recuerde cómo me tengo que manejar de ahora en adelante, y para dar nota de que no se puede tener todo siempre controlado;
Se que no fue una equivocación, porque de alguna manera todo sucede bajo el accionar del mismo cuerpo y la voluntad de la misma mente.

Dicho esto..

Supe escuchar y leer..

"Hay momentos que deberían ser eternos, como tu sonrisa, que es mas linda a dos centímetros de la mía, como tu amor, que es un vicio que no quiero dejar. Tu único defecto es no despertar a mí lado todos los días, y lo malo de soñar con vos, en esos casos , es cuando amanezco y no estás ahí.
Es sentir tu perfume y perder la conciencia, y de los vicios que tengo, extrañarte es el peor, por eso odio cada centímetro que me separa de vos."


Mas allá de los conjugados, me gusta como convergen todas las frases cliché en un párrafo ameno de leer. Como si el párrafo fuese anterior a las oraciones, y alguien, lo tomó, lo disoció y lo convirtió en pequeñas palabras para ir tirando, diminutos twits, excelsos piropos.


Ayer supe escuchar por radio, cuando comentaban que mucha gente fue a una convención de dibujantes y se sorprendían en el momento en el que se daban cuenta de lo que se estaba gestando, cuando "adivinaban" el dibujo que el dibujante estaba plasmando. Ese momento mágico en los ojos que pasan del misterio a la verdad, tintados de incertidumbre, pero totalmente sorprendidos.

No sucede así con los escritores...

Cuando uno escribe, puede estar a la mitad de un párrafo asombroso, que no termina de gestarse hasta el último punto. Que produce el asombro cuando se lee de corrido, que juega con el lector, lo toma de un hombro, lo da vuelta, lo torciona, lo alza, lo eleva al cielo, lo hace pasar por el infierno, lo seca, lo baña y te lo devuelve entero, pero roto en mil pedazos.
Todo eso puede pasar en un párrafo, incluso en una oración, que nos cambia la vida.

Perdón, tengo que cortar acá.

Tìtulo?

sábado, 17 de febrero de 2018

Buenas noches a todos ustedes querido público ! que lee y se regocija con las letras escritas en esta parva de ensayos que no sirven para nada.





Acá de repente está todo como muy oscuro. Muy tranquilo. Camino solo en esta penumbra cuestionándome cosas, sobre la mentalidad del ser, sobre Shakespeare, sobre la luna, sobre el café. Podría decirse que casi todos los temas cuestionables que puedan existir, hoy están, una vez mas, casi todos en tela de juicio.

De repente me veo, haciendo una introspectiva a mi mismo y siento que estoy haciendo las cosas bien, bah, bien, como quien dice bien y mira para otro lado de vez en cuando. Se sobreentiende que soy entre comillas lo mas serio de todo esto, porque sin mi seriedad, para los que nos conocen, sería todo un descontrol.

Es complicado, por supuesto que lo es, pero tiene su pro y sus contra.

Por lo pronto los análisis siguen corriendo en el background. Analizo recuerdos, analizo decisiones, sucesiones de hechos, las estudio, realmente las estudio , casi como un médico a un complicado cuadro clínico. Es complicado el silencio a veces. Cuando estas solo en todo esto, extrañas los ruidos extraños, el barullo, el quilombo.

Hoy están tranquilos, calmados por ahí en las lejanías, es por eso que estoy solo y es por eso que puedo estar calmado para estar escribiéndoles estas pequeñas palabras que hacía mucho tenía ganas de plasmar. Si bien no manejo una retórica interesante, se puede entender que por decantación debo ser un buen narrador.

Un caso curioso de todos los que entran en la indagatoria es, por supuesto, la violencia.

Esa fuerza de voluntad tan enorme, tan oscura, que nos enceguece, por supuesto que lo hace. No cualquier puede hacer las paces con ella. Es real el daño bidireccional. Porque las piñas no solo dañan al que las recibe, también al que las da. Es una suerte de daño que nos deja la mente bañada en sangre, sangre que no derraman las manos, sangre que queda en la mente. El dolor físico es necesario, para saber que estamos vivos, para saber que sentimos todavía ! y que los impulsos nerviosos nos mueven y nos impulsan a ser mas fuertes y no dejarnos vencer por nada, por nadie. Esa violencia de la cual les hablo, que nos abraza, nos une y nos anticipa, nos adelanta de mano y Dios, DIOS!! que placer, que belleza, QUE POESIA toda esa ira junta transformándose en fuerza, liberada. Ese Amor que no existe, que es todo mentira. Es mentira. La real fuerza de voluntad es la ira, bajo esa ira todas las barreras mentales desaparecen. Es palabra del señor! Y todo juntos bien fuerte TE ALABAMOS SEÑOR, SI !! eso ! te alabamos, a ver !! GRITEN.

Que emoción. Perdón , ahora se lo que siente cuando escribe, veo por qué le gusta tanto.

En este momento se está bañando, o bueno, una parte de él todavía piensa que el agua le cae en el cuello y lo calma, lo calma tanto que hasta a veces se olvida de cerrarme la puerta, y cuando cree que no me ve, me escapo un ratito. Voy a volver, antes de que se de cuenta que no estoy, y dude de la paz, la paz que lo abunda sin mí, que reconozco volverlo un poco loco, pero yo soy el serio en todo esto, que no se les olvide. Gracias público!!

No le digan que anduve por acá por favor, no queremos que se enoje ajaja.

Besos a todos!!!

Y ese dìa

martes, 30 de enero de 2018

Y ese día cuando un beso al aire rozó la fina terminación de su cara, quien sabe qué pensaba cuando apenas marchó con la inocencia del que dice hasta mañana.



Dice la canción.




Y digo yo.

Vos no decís nada.

Y si volvemos al principio? al primer hola. Haríamos este caos todo de nuevo?
Si te dijera hola. Esto que nos pasa va a explotar, va a incendiar bosques, se va a ir todo a la mierda, lo harías? te animarías a vivir toda esa intensidad de nuevo¿?
Todas las noches. Los despojos. Las tristezas. Las iras. Las risas?
Te dejarías abrazar por mí?
Me negarías? me ocultarías? Me gritarías al mundo?
Me querés? me quisiste? me querrás?
Y si volvemos al principio? al primer hola?  Haríamos este caos todo de nuevo?
Probamos?
Probemos

Que iluso sos.

Hola Facundito.
Hola, gremialista.



Y así de fácil, todo la idea se desmorona y volvemos a empezar.